Por Benjamín Reyes / Antonia San Juan (Las Palmas de Gran Canaria, 1961) acaba de recibir la Estrella Polar del Festivalito La Palma, que se concede a aquellos profesionales del sector audiovisual que siguen la filosofía, valores e ideales del festival palmero. En su trayectoria cinematográfica destacan cintas como Todo sobre mi madre o El hoyo, recordamos sus apariciones en las series La que se avecina y Hierro, pero su carrera se fundamenta en el teatro con montajes como Otras mujeres, Las que faltaban o Mi lucha.
En un encuentro con el público en el bar Central de El Paso, en el que se proyectaron tres de sus cortometrajes como directora, hizo un repaso a su carrera y a su vida con su estilo habitual, sin pelos en la lengua y con un discurso trufado de tacos.
En primera instancia recordó su primera participación en el Festivalito en el año 2003 y su primer cortometraje como directora, Mela y sus hermanas, que escribió y financió por cuenta propia, en una etapa en la que no recibía propuestas como actriz porque estaba encasillada por su papel en Todo sobre mi madre, de Almodóvar, y quería mostrar que tenía más registros interpretativos. Con Mela y sus hermanas quería darles a las actrices canarias el lugar que se merecen, ya que a los intérpretes canarios siempre se nos han dado solo migajas”, recalcó.
San Juan ha rodado como directora dos largometrajes (Tú eliges y Del lado del verano) y nueve cortometrajes. “Me mantengo porque soy independiente. Nunca me he creído nada de lo que me han dicho, ni para bien ni para mal. Una mujer con discurso es peligrosa”, aseveró.
“Para rodar mi primer largometraje (Tú eliges) invertí mi propio dinero: 70 millones de pesetas. No sé si las nuevas generaciones saben lo que eso, unos 420.000 euros de ahora. Con ese dinero hice un largometraje con un equipo en contra. Sobre todo de las mujeres, que decían que el director de fotografía era el puto amo. Y el puto amo me hizo una fotografía de mierda”, comentó entre las risas del respetable.
“Mi segundo largometraje, Del lado del verano, es un cine costumbrista y de denuncia. Es cine hijo de puta ya que no se queda en la superficie y tiene mucho contenido. He sido muy kamikaze. Es mi naturaleza. Soy una turista de la vida, me he ido dejando llevar. He hecho muchas cosas sin pararme a pensarlas. En mi vida he arriesgado mi dinero. Lo que no voy es a arriesgar mi vida, por ejemplo, haciendo parapente”, resaltó.
“Cuando me preguntan con qué cineasta quiero trabajar siempre respondo que con quien quiera trabajar conmigo. No tengo idealizado a nadie”, prosiguió.
Durante la conversación, Antonia San Juan abordó su visión sobre el papel de la mujer en la sociedad y en el audiovisual. “Si a una mujer se la trata desde la biología siempre sale perdiendo. La mujer parece que solo vale para parir”, comentó. Tras proyectar su cortometraje No tiene nombre, dijo: “La sociedad es muy hija de puta con la mujer. De momento, el cortometraje no lo han seleccionado en ningún festival y creo que es por el tema que aborda”.
Reveló que actualmente tiene siete largometrajes escritos y confía en poder sacar adelante uno o dos de ellos en los próximos años, pues, dice, “planeo morirme a los 85 años, aún tengo energía de sobra. Quiero hacerme vieja, con las tetas que me lleguen al ombligo y me tapen el coño, no quiero morirme”.





