Hasta ahora, España permanecía al margen de las pruebas de vehículos autónomos. A diferencia de países como Estados Unidos, donde es habitual verlos circular por ciudades como San Francisco, Los Ángeles, Austin o Phoenix, en nuestro país no se permitía su uso en vías abiertas al tráfico. Eso está a punto de cambiar.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dado un paso clave al publicar el Programa Marco para Pruebas de Vehículos Automatizados, también conocido como Programa ES-AV, que define los requisitos necesarios para que los coches con sistemas de conducción autónoma puedan realizar pruebas incluso en entornos de tráfico real.
Con esta medida, fabricantes como Tesla, que desarrolla tecnología de conducción autónoma para sus modelos actuales o futuros como el Cybercab, podrían comenzar a operar en España. También abre la puerta a compañías como Waymo, el servicio de robotaxis impulsado por Google, que hasta ahora no podía probar sus vehículos en territorio español.
“Queremos asegurar que el desarrollo de estas tecnologías se haga de forma segura, transparente y responsable, con beneficios tanto para la industria como para la ciudadanía”, explicó Juan José Arriola, subdirector adjunto de vehículos de la DGT, en la nota oficial que acompaña al anuncio.
El programa contempla la publicación de los resultados de las pruebas de forma accesible al público. Las empresas que participen estarán obligadas a presentar informes detallados sobre los ensayos realizados, incluyendo cualquier incidente que ocurra durante su desarrollo.
Como medida adicional, la DGT ha previsto una identificación específica para estos vehículos. A diferencia de las etiquetas medioambientales que utilizan los coches convencionales, los autónomos deberán llevar una distintiva etiqueta tecnológica, visible preferiblemente en la parte inferior izquierda del parabrisas o en otro lugar claramente identificable si el vehículo carece de parabrisas.
El Programa ES-AV distingue tres fases de pruebas, en función del grado de madurez del sistema autónomo:
- Fase 1 (Controlada): orientada a tecnologías aún en desarrollo, estas pruebas se realizarán en entornos cerrados o controlados.
- Fase 2 (Extensiva): permitirá pruebas en condiciones de tráfico más reales, para vehículos con sistemas avanzados cercanos a la homologación.
- Fase 3 (Pre-despliegue): pensada para tecnologías prácticamente listas para su lanzamiento comercial o para servicios a punto de implantarse con sistemas ya homologados.





