El Ministerio de Derechos Sociales afirma que se necesitarán más de 261.000 cuidadores adicionales para garantizar la atención a las personas dependientes antes de 2030, es decir, un 53% de las 500.000 actuales, debido al aumento de la esperanza de vida, lo que implica que habrá más personas mayores con necesidades de cuidados. Esto requiere más servicios sociales y atenciones sanitarias hospitalarias y mayor soporte desde el tercer sector.
El colectivo de empresas y asociaciones que se dedican a la atención y servicios a domicilio, en centros de día, residencias de mayores, personas dependientes o con discapacidad, dependiendo de las necesidades de cada usuario, están en dificultades para encontrar personal y poder prestar estos servicios.
Un ejemplo es Grupo M Servicios Sociales Integrados, una empresa de ayuda a domicilio para mayores y dependientes con casi 200 empleados que atiende a más de 900 usuarios.
La coordinadora de Grupo M, Tania González, reconoció la dificultad para encontrar personal cualificado y con vocación. “Queremos seguir atendiendo a nuestros usuarios y a los que están por venir de la mejor manera posible, pero es muy difícil encontrar personas que quieran trabajar en los cuidados”.
Las causas para no cubrir las vacantes que demandan las empresas del sector vienen por considerarse una labor con poco reconocimiento social, con altas obligaciones y responsabilidades, a lo que se suma la crisis de valores en nuestra sociedad.
Vocación
“La formación reglada es necesaria, pero muchas veces olvidamos explicarles la parte vocacional, la parte de la paciencia, de la escucha, de que no todos los usuarios son iguales”. Además recordó que “hay que insistir en que los mayores no son niños, es decir, a todo niño se le enseña para que sea independiente, el mayor es un ser independiente que se está volviendo dependiente. Y eso es difícil de aceptar, por tanto, ese acompañamiento hay que hacerlo desde la paciencia, la escucha y la vocación”, recalcó.
Cada vez hay más personas mayores y con dependencia que demandan servicios de atención sociosanitaria “la mayoría de las familias quieren cuidar a su familiar mayor o dependiente pero no todos pueden, se les hace imposible, a veces por los requerimientos sanitarios, o incluso hay cuidadores familiares que están igual o peor que la persona a cargo”.
La normativa obliga a que sus trabajadores que prestan los servicios “tengan una formación sociosanitaria, que sepan hacer un aseo, administrar una medicación, etc., pero lo que es atención domiciliaria, también hay que valorar que muchos usuarios lo que necesitan es quizás una ayuda en la limpieza del hogar o acompañamiento, con lo cual tenemos personal sobrecualificada para hacer una limpieza, y se produce una fuga de talento a las residencias o centros de día”.
Para evitar que los trabajadores dejen la empresa, la coordinadora de Grupo M reconoce que “potenciamos la concienciación de la vida laboral y familiar de nuestros compañeros, la escucha activa, el acompañamiento de las coordinadoras y supervisoras para que nuestros trabajadores puedan ofrecer un buen servicio y cuidados con calidad y humanidad al usuario”.
Precontratos
Recientemente, Grupo M ha firmado dos precontratos a personas sin documentación en regla para que puedan regularizar su situación. Tania González recalcó que “hay que darles una oportunidad. Si no podemos contar con el talento canario, que no quiere trabajar al considerarlo poco atractivo o no tiene vocación, hay que apostar por los que están dispuestas a trabajar cuidando, quizás porque mantienen los valores de respeto y de ayuda a los mayores, que aquí teníamos y ya casi lo hemos perdido”. “Sabemos que los vamos a necesitar. Por tanto, firmarles un precontrato para que logren regularizar su situación es una inversión de futuro”, finalizó González.





