La mirada profunda de Jesús y María cautivan a cualquier persona que se acerque en estos días a la plaza del Ayuntamiento de La Orotava para ver cómo los alfombristas, comandados por Domingo González Expósito, dan los últimos retoques al Magno Tapiz que se elabora con arenas naturales del Parque Nacional del Teide para rendir homenaje al Corpus Christi.
En la primera quincena de mayo se comenzó a instalar la gran carpa y a marcar los primeros trazos. Un mes y medio después, las puertas del paraíso, como se titula la alfombra de este año, están cada vez más cerca de todos los villeros y de quienes visiten el municipio.
Animales de gran tamaño, los cielos, las estrellas junto a ríos y mares reflejan el momento de la creación. A ellos se suman la mujer y el hombre, María y Jesús, en concreto, encargaron los dos grandes maestros primeros, Jesús Bautista y Ezequiel de León, respectivamente.
“¿Has visto como hacen ésto?”, le comentaba ayer una mujer a su acompañante. “Y solo con arena”, le enfatizaba él.
Decenas de personas y varios grupos turísticos se acercaron durante todo el día a admirar la mayor representación de arte efímero y no dudaron en inmortalizarla con sus teléfonos móviles. Mientras tanto, los alfombristas del colectivo Artearena continuaban atentos y concentrados en su trabajo.
Se organizan en grupos, cuatro o cinco trabajan “fijos” durante la mañana y por la tarde siempre se suman más. “El miércoles hay que organizarse bien porque todos quieren correr y aportar lo que pueda y hay que ir frenándolos un poco a todo para que los últimos retoques no sean un caos y podamos movernos en la alfombra con relativa comodidad”, asegura el director.
Ayer se trabajó casi sin descanso. Había que ganar tiempo porque hoy retiran la carpa de grandes dimensiones con una grúa y mientras tanto, no pueden estar dentro. En este proceso se tarda más de 24 horas y se realiza por partes, así que el miércoles será un día fuerte, que estarán “hasta último momento”.
“Aunque siempre vamos a contrareloj para poder terminar a tiempo”, asegura González. Cuando quedan dos días para celebrar la festividad del Corpus Christi, una jornada en la que miles de personas visitan la Villa, quedan pendientes los mismos detalles y las mismas letras que el año pasado, además de las cenefas y el cierre de todo el conjunto de la plaza, precisa el director.
Aparecen, en el lateral izquierdo y saliendo del cuadro, las figuras de Adán y Eva y también la serpiente y la manzana, recordando el momento de la expulsión. También están representados los cuatro evangelistas, de izquierda a derecha, y doce (el número no es casualidad) animales de grandes dimensiones. Estas figuras fueron confeccionadas por el grupo de los más jóvenes “que han hecho cosas muy complicadas pero les ha servido para darse cuenta y coger más confianza en sí mismos”, declara González.
Respecto a los colores, han estado “muy justos” de verdes, pero finalmente se pudieron conseguir “Siempre es un color con el que estamos un poco apretados y este año se requería mayor cantidad. Todos los años encontramos tonos distintos por movernos más y algunas degradaciones que nos han venido bien”, señala.
El viento y las nubes de ayer no dejaban de preocupar al equipo de ArteArena: “siempre es igual, el tiempo puede cambiar, pero no podemos predecirlo, así que hay que esperar”.
La cuenta atrás para ver un trozo de paraíso en la plaza del Ayuntamiento ha comenzado, aunque para el director, “empezó desde el primer día de trabajo, que se intensifica en las últimas horas porque estamos con la reserva y parece que el tiempo corre más de prisa”, bromea.



















