Alejandro Herra es consciente que se convirtió en alcalde en una coyuntura que no es la ideal y con un tiempo insuficiente para iniciar los proyectos que le gustaría, terminar aquellos que ya están en marcha, e intentar solucionar los problemas del municipio. Llegó a la Alcaldía el pasado 10 de junio, tras unas elecciones motivadas por la sorpresiva renuncia de su antecesor, Antonio Hernández (PP) por motivos personales. El empate técnico que dejaron los comicios de 2023, con seis concejales para el PP y seis para CC, se resolvió con el apoyo de la única concejal del PSOE a la primera formación política. Sin embargo, en esta ocasión, el voto determinante fue el de una edil del PP, destituida de sus funciones por Hernández y con discrepacias en el grupo, quien apostó por el candidato nacionalista y un gobierno en minoría.
-¿Sabía de antemano que María Auxiliadora Marrero le iba a dar su apoyo?
“Nunca tuve contacto directo con ella aunque sabíamos un poco el malestar dentro del PP. Pero hasta el mismo día del pleno no sabía si acudiría o no”.
-¿Esperaba ser elegido alcalde de La Guancha?
“Estaba en las quinielas, pero no tenía la certeza y esa incertidumbre, en mi caso, y creo que a mis compañeros de grupo también, nos tenía en un estado de nerviosismo. Todos sabíamos que la relación de Marrero con el resto de compañeros del PP era un poco extraña y de cierto malestar y eso podía determinar su voto, pero también podía no ir al pleno. En definitiva, que no sabíamos que iba a pasar”.
–Esta incertidumbre empezó unos días antes de la elección ya que tras la renuncia de Antonio Hernández a la Alcaldía se daba casi por hecho que su sucesora iba a ser la segunda en la lista del PP, Lorena Socas, no usted…
“Sí, fue por capítulos. Primero la renuncia, de la que nos enteramos justo el día antes, después el shock de esta decisión con todo lo que conllevaba, y a los dos o tres días, empezaron las quinielas sobre lo que podía y no podía pasar, pero todo se centraba en el PP”.
-¿Le sorprendió la decisión de su antecesor en el cargo?
“Sí, pese a que yo había hablado con él en alguna ocasión y me dejó caer que cualquier día presentaba la dimisión, pero no le dí importancia y tampoco pensé que lo iba a hacer. Después me dí cuenta que quizás ya venía barruntándole en la cabeza esa posibilidad, pero no por eso me dejó de sorprender. La tarde anterior a hacerse efectiva seguía siendo un rumor pero que tenía cierta verdad porque nos venía de varios sitios, así que reuní a mis compañeros de urgencia porque teníamos que prever ese posible escenario”.
-¿Cómo se encontró el Ayuntamiento?
“Estando en la oposición sabíamos que económicamente el Ayuntamiento está bien, no hay deudas y cuenta con remanente. En ese sentido estábamos tranquilos, pero sí es verdad que nos encontramos un poco de desorden. Se han hecho reconocimientos extrajudiciales de crédito con facturas pendientes de pago del año pasado sin tener reserva de crédito y casi todos son del área de Fiestas. El dato de 2024 es demoledor, porque el anterior gobierno se gastó 306.262 euros cuando la partida era de 100.000 euros y en 2023 fue similar, solo que se podía paliar tirando del remanente de tesorería, pero este año las reglas fiscales no lo permiten”.
-¿Eso se debe a que la partida contemplada era escasa o que hubo un exceso en el gasto?
“Las dos cosas. Se gastó más de lo que debería, pero la cantidad contemplada no era real, porque se hizo en 2022. Al no poder tirar de la hucha del remanente, tenemos que apretarnos el cinturón para poder afrontar los compromisos que quedan por delante en Fiestas, que son muchos, porque las Patronales empiezan en agosto. Con partidas de otras áreas ocurre algo similar, dado que están pendientes de abonarse desde enero pero esas sí tienen reservas de crédito. Por eso el presupuesto aprobado el miércoles en gran parte está mermado, porque hay partidas que están a cero, a la mitad, o al 40%. No obstante, había que aprobarlo, porque eso nos da cierta estabilidad para afrontar los meses que restan de mandato. No podíamos seguir trabajando con una cuenta prorrogada desde 2022”.
-O sea que la mayor parte del desorden que encontró ha sido en las arcas municipales…
“Sí, pero no por deudas sino por gestión. Y luego en el tema de personal, hay mucha escasez de recursos en la calle, y no había planificación, algo que estamos implantando para que cada trabajador sepa a diario qué tiene que hacer, igual con las compras. Y si nos vamos al ámbito urbanístico, los vecinos nos trasladaban que había falta de limpieza y es verdad. El pueblo está sucio y lleno de hierbas y eso no se explica salvo por la dejadez del gobierno saliente. Estamos aprovechando los planes de empleo para acometer estas tareas. Ahora estamos acondicionando las zonas más críticas pero queremos abarcar todo el municipio. No son grandes obras pero sí las que la ciudadanía demanda a diario y agradece. El parque móvil está completamente en desuso y eso nos va a llevar tiempo recuperarlo. Los camiones de la mancomunidad de recogida de residuos compartida con San Juan de la Rambla, tienen más de 20 años, están más en el taller inutilizados que funcionando, y eso es porque la bola de nieve se ha hecho muy grande, y no se ha actuado cuando se debía. Esto no viene de ahora sino de muchos años atrás, con lo cual no es un problemita sino un problemón y más para dos ayuntamientos pequeños”.
-¿Qué van a hacer para resolver el problema de abastecimiento de agua en el municipio, que además, es histórico?
“Tenemos una única fuente y al mismo tiempo la galería con más pipas de agua en la Isla pero es una empresa privada. El problema no es la cantidad de agua que suministra sino la gran cantidad de pérdidas en la red de abastecimiento y debemos centrarnos en minimizarla, porque es un dinero que se tira a la basura. A La Guancha le cuesta mucho el agua porque tiene que ser tratada por la planta de Cruz de Tarifes, y eso supone un sobrecoste que los ciudadanos, a cambio de tener un agua de buena calidad, tenemos que asumir. Pero si además estamos perdiendo más de la cuenta, al final la cuenta no sale, con lo cual hay que trabajar intensamente en bajar ese porcentaje de pérdida. Me he reunido con los responsables del Consejo Insular de Aguas, que conocen perfectamente la problemática y me han insistido en la necesidad de arreglar la red de abastecimiento. Por eso estamos articulando algunas subvenciones que el anterior gobierno ya había pedido para actualizar y realizar cambios en la red en algunos puntos e implantar la telegestión. Vamos a sacar dos, en una he tenido que pedir prórroga y el Cabildo también nos echará una mano para sacar otra línea lo más rápido posible”.
-¿No cree que ha habido dejadez por parte de los responsables de las administraciones superiores cuando en este mismo ayuntamiento se reunieron en 2021 y 2024 los alcaldes y alcaldesas de la comarca y de la Isla Baja para pedir que se tomen cartas en este asunto?
“Quizás en el caso de La Guancha la bola ha ido creciendo y no se actuó con la premura que se debería. Desde otras administraciones, puedo hablar de los dos últimos años, han venido cuatro subvenciones para el tema del agua, con lo cual, el Cabildo ha sido muy consciente de la situación en el municipio y el apoyo ha estado. En el anterior mandato, desde la oposición le pedimos al alcalde que invirtiera más en la red de agua porque había remanente para afrontarlo, e insistíamos en el telecontrol y en modernizar la red porque tenemos gestión directa y eso también nos limita al ser un municipio pequeño. Igual nos estamos equivocando con eso y debemos tenerlo en cuenta. Lo primero y más urgente es minimizar las pérdidas y luego tocará hablar de otro escenario posible como es la externalización del servicio o parte del mismo. Pero creo que lo mejor es ponernos metas cortas y realistas”.
-¿Cuáles son sus prioridades en el tiempo que resta de mandato?
“Tenemos menos de dos años y debemos centrarnos en resolver todos los problemas que hay sobre la mesa. Hemos decidido atender el día a día, y eso pasa por mejorar la limpieza viaria y las zonas ajardinadas y la recogida de residuos sólidos, y después, intentar desatascar tres grandes proyectos como son la carretera El Roque, cuyo cierre ha trastocado mucho a los vecinos; la piscina comarcal, que lleva años terminada, equipada y recepcionada y por no hacer la urbanización exterior no se ha dado el siguiente paso que es decidir la gestión; y la reforma del centro cultural. Para esto último me he reunido con representantes del Cabildo para intentar conseguir fondos y ayudas a los que no puede llegar una administración pequeña y todos a los que he tocado, me han recibido muy bien y han tenido la predisposición de ayudar”.
-En el caso de la piscina y la carretera El Roque su antecesor también tocó puertas sin parar pero no recibió respuestas. De hecho, fue una de sus principales quejas, la falta de apoyo del PP en las administraciones en las que gobernaba. ¿Confía en que a usted lo escuchen?
“Le planteé al consejero insular de Carreteras la necesidad de tener financiación dado que tenemos el proyecto redactado, solucionado el problema de los linderos y el propietario, pero nos falta el dinero. Mi antecesor sacó dinero del remanente pero si pasan dos años y no se utiliza, vuelve al mismo punto, y esa carretera no tenía financiación para hacer el proyecto. Eso es lo que faltaba, y el miércoles obtuve su compromiso de tenerla para poder licitar la obra, ejecutarla y abrir la vía”.
-¿Considera que el principal error del anterior gobierno fue la falta de gestión?
“Estando en la oposición nos llegaba que el pueblo estaba abandonado, sucio, lleno de hierbas y con obras paralizadas durante años. Y todo eso se resume en la falta de gestión. Al final, PP-PSOE han recogido lo que sembraron, han sido ellos quienes nos han dado el poder, no se lo hemos quitado nosotros, pese a que hablan de CC como el partido perdedor de las elecciones cuando los que han perdido el gobierno han sido ellos. La mejor prueba que lo demuestra es que al PP la mayoría le duró un mandato, no supo consolidarla, por eso CC tiene mucho mérito, porque logró romper una mayoría”.
-La oposición le reprocha al nuevo gobierno que apenas llegó se subió los sueldos…
“Antonio Hernández cobraba de la Consejería de Educación pero yo no soy funcionario, con lo cual, ese sueldo se añade. Hemos cogido la anualidad de las retribuciones en órganos de gobierno que tenía el anterior Ejecutivo y la hemos dividido de otra forma. El resultado es que este gobierno de CC es 3.000 euros más barato que el de PP-PSOE. Creo que las retribuciones tienen que estar acorde a la responsabilidad que asumen los cargos públicos. Ya luego las urnas nos dirán si el trabajo que hemos hecho lo merece o no. Ellos tenían seis sueldos y nosotros tenemos cinco, porque una de las concejales no cobra del Ayuntamiento, con lo cual, esa cantidad, dividida, supone más dinero para menos personas. Les pido a los ediles de la oposición que sean rigurosos en los datos. Porque otra cosa de la que hay que hablar y que no les interesa hacerlo es que las juntas de gobierno las hemos bajado de 450 a 200 euros, y las comisiones informativas de 150 a 100 euros, y eso sí lo percibía el exalcalde. En el gobierno de PP-PSOE se cobraban todas las comisiones y en una mañana podía y puede haber cinco, ahora se cobra una, y tenemos el caso de la única concejal del PSOE que va a todas y no es justo que perciba 750 euros en un solo día. ¿por qué no hablan de eso y se centran en el tema de los sueldos? Que den todos los datos y no tergiversen la verdad para trasladar solo el mensaje que les interesa”.





