Tras solicitarlo desde hace tiempo, el exalcalde y actual portavoz del PSOE en el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, Marco González, ha recibido recientemente un informe del secretario del consistorio que deja claro que los concejales de Asamblea Ciudadana Portuense (ACP) que siguieron gobernando con él hasta la censura de agosto de 2024, David Hernández y Tito Cabo, conocieron las advertencias de Salud Pública sobre las calas locales, especialmente sobre Playa Jardín, desde febrero de 2022.
Esas advertencias a los ediles que eran sus socios, ahora en el gobierno local con la derecha estatal y nacionalista, se reeditaron desde Sanidad regional en abril de 2022 tras un informe del Cabildo, sin que se abriera un expediente local ni se informara ni al entonces alcalde ni a ningún otro miembro del PSOE, según este grupo. Esta situación se siguió dando en el actual mandato hasta que, en junio de 2024, a pocos meses del giro gubernamental ya negociado por ACP con el PP y CC, se precipitó la recomendación de no bañarse en Playa Jardín. Un consejo que pudo haberse establecido como “prohibición”, pues así la contempló Sanidad, o mediante una explícita petición de “abstinencia” de baños, si bien finalmente se optó por colocar en los carteles que “no se recomienda el baño”, lo que se mantuvo hasta hace tres semanas, cuando se concatenaron 16 analíticas positivas.
El reciente informe del secretario, en realidad, es una recopilación de toda la información que entró sobre el estado de las playas desde 2022. Atendiendo al registro general, constata que, el 25 de febrero de ese 2022, llega un informe sanitario de Salud Pública sobre las aguas desde 2011 a 2021, con perfil de playa de Martiánez, Jardín y San Telmo. Ese mismo día, el escrito “fue asignado” al concejal Tito Cabo, responsable de Playas, así como al “grupo 020”, que incluye a ese edil, que era delegado de Deportes, Salud, Sanidad, Consumo y Transportes, así como al 575, de Sanidad y Protección Animal y Servicios Sociales. Estas áreas las llevaba el PSOE en ese mandato, pero Marco González subraya que nunca conocieron este informe y que ese grupo, en realidad, era del gobierno de 2015 a 2019. El documento alude a la evolución de las aguas e incluye “conclusiones y recomendaciones al respecto”, si bien aclara que “dicho registro no se ha incorporado a ningún expediente”. Eso sí, indica también que, el 28 de marzo, Cabo “asignó la anotación” a un funcionario.
DE CABO A HERNÁNDEZ
El siguiente momento clave se produce el 6 de abril de 2022, cuando Salud Pública remite la respuesta que le dio el Consejo Insular de Aguas de Tenerife sobre el anterior informe. De nuevo, ese mismo día se asignó ese documento “al grupo 575 (…) y al 020”. Además, y “con la misma fecha”, Padrón “asignó la anotación” al mismo funcionario y a “David Hernández Díaz”, portavoz de ACP. Además, se alude a “un escrito de la propia Dirección General en el que solicita que desde ese ayuntamiento se adopten, en el ámbito de sus competencias, todas las medidas necesarias a fin de evitar la contaminación fecal y degradación de la calidad microbiológica de las aguas de baño, así como la exposición de los usuarios de las playas a los riesgos inherentes a esta contaminación, con el fin último de proteger la salud de la población. Dichos escritos no se han incorporado a ningún expediente”.
El informe acaba con lo ocurrido el 21 de junio de 2024, cuando Salud Pública aporta un informe que ya precipita la recomendación de no bañarse. El 25 de junio, se incorpora el expediente 10794/2023, una tarea (la T/2024/2136) y la Minuta-2024-S-RC-2158 con una orden de tramitación para la “solicitud aclaración sobre recomendación cierre Playa Jardín”.
“Aún espero por los informes del Cabildo y por las disculpas de Dávila”
González recalca a DIARIO DE AVISOS que nunca tuvo conocimiento del informe de febrero de 2022 ni del de abril, que ya recomendaba acciones para evitar la contaminación. “Ni supe eso ni que Cabo asignó el de abril a Hernández, como concejal de Medio Ambiente, sin que se abriera un expediente al respecto. Lo que podíamos intuir o temer ahora es una realidad porque lo certifica el secretario municipal: que las dos únicas personas que conocieron esos informes fueron Cabo y Hernández, que no abrieron ningún expediente, aunque luego se pusieran en una plaza a hacerme responsable de algo que ellos sí conocían y yo no, justificando así la censura como punto clave”. Según recalca, conocer estos extremos es algo relevante porque se trata de una situación judicializada ante posibles responsabilidades, al tiempo que considera que el actual alcalde debería tener en cuenta que el edil de Medio Ambiente “no informó de esto al anterior mandatario. Los dos ediles han sido igual de cínicos, mientras a mí se me ha acusado de conocer este informe y celebrar San Juan. La hoja de ruta que negociamos con el Cabildo no se debe a estos informes”, remarca.
Además, el portavoz del PSOE, que hoy explicará esto a los vecinos de Punta Brava, subraya que “el propio Consejo de Aguas ha desmentido a Rosa Dávila cuando me acusó de permitir obras a vecinos en Punta Brava, aunque aún espero por sus disculpas y por los informes insulares”.





