Santa Cruz de La Palma se volvió a convertir ayer en el epicentro cultural de la isla con la esperada Danza de Enanos, uno de los números más emblemáticos de las Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen de las Nieves. Miles y miles de residentes y visitantes procedentes de diferentes puntos del Archipiélago se dieron cita en la capital para presenciar este acto, que no se repetirá hasta el próximo año 2030.
La jornada comenzó con un acto especial cargado de significado: la primera función del día tuvo lugar en el Hospital de Dolores, donde se organizó una proyección exclusiva dedicada a los pacientes y al personal sanitario. Fue un gesto simbólico que no abrió el programa de actividades y rindió homenaje a quienes enfrentan diariamente los desafíos de la salud.
Los Enanos y Enanas, acompañados en todo momento por la Banda Municipal de Música San Miguel, ofrecieron una actuación emotiva que despertó recuerdos entre los mayores, marcados por la historia y el ritmo de esta tradición que se renueva cada cinco años.
A lo largo del día, el número fue presentado en distintas funciones, siendo la más concurrida la celebrada en el recinto central de las Fiestas Lustrales a partir de las 18:00 horas.
HORARIO NOCTURNO
Las representaciones se extendieron hasta las 02:00 de la madrugada, momento en el que el espectáculo se trasladó a la plaza de Santo Domingo, en homenaje a las antiguas funciones celebradas históricamente en ese enclave.
En esta edición, al igual que el jueves 10 de julio y la madrugada del 11, los Enanos interpretaron la pieza Reyes (1925), con letra de José Lozano Pérez y música de Elías Santos Abreu, coincidiendo con el centenario de su creación.
La última representación, pasadas las 03:00 de la madrugada, tuvo lugar también en la plaza de Santo Domingo, ante un público de unas 2.000 personas. La recaudación de esta función se destinó a fines benéficos.
UNA EXPERIENCIA ÚNICA
El alcalde de Santa Cruz de La Palma, Asier Antona, y el concejal responsable de la Danza de Enanos, Alberto Perdomo, manifestaron que “es imposible imaginar la profundidad con la que cala en nuestros corazones este acto tradicional porque, cuando se ve por primera vez, cada persona es consciente de que se trata de un impacto emocional que perdurará por siempre en su imaginario y experiencia vital”.
Precisamente, tanto Antona como Perdomo, en nombre del Organismo Autónomo Local (OAL) de la Bajada de la Virgen hicieron entrega de varios reconocimientos por su labor y papel desempeñado en esta jornada al director artístico Alonso Lugo Hernández, a su director adjunto José A. Pérez, y al director de la banda municipal de música San Miguel, José Gabriel Rodríguez.
Un entorno histórico que devolvió el abrazo de la capital palmera a Los Enanos con el calor de las casi 2000 personas que asistieron a dos funciones cuya entrada se ha destinado para fines benéficos. Los Enanos -y Enanas- dicen adiós a la Bajada de la Virgen de las Nieves 2025 con un “hasta pronto”.







