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El campo de Charco del Pino: casi 20 años sin mejoras

Después de resolver los problemas de competencias, el Ayuntamiento local confirma que la obra saldrá a licitación en agosto, una vez completados los trámites
Campo de Charco del Pino
Panorámica del campo del Charco del Pino. DA

El campo de fútbol de Charco del Pino, en Granadilla de Abona, lleva años arrastrando problemas estructurales y de mantenimiento que han convertido su uso en un riesgo para la salud de los jugadores.

Con varias categorías de base, una disciplina femenina y un equipo regional recién ascendido a Preferente, el club convive con vestuarios y salas obsoletas, gradas deterioradas, una pista de atletismo en los alrededores que solo entorpece la práctica futbolística, focos poco operativos y, sobre todo, un terreno de juego deficiente y con más de dos décadas de antigüedad.

Entre los futbolistas que disputan sus partidos en este césped corre un aviso que ya es casi leyenda: un mal apoyo puede acabar en raspones, quemaduras y lo peor, una lesión.
“Llevamos casi 20 años con el mismo tapete, cuando se recomienda cambiarlo cada 10”, denuncia Mario Ventura, presidente del club. “Nuestro fisioterapeuta advierte que los jugadores soportan una carga enorme”.

El concejal de Obras Públicas del Ayuntamiento de Granadilla de Abona, Marcos Antonio Rodríguez Santana, confirmó a este periódico que la primera fase del proyecto, ya aprobado, incluye la retirada del césped actual, nivelación y asfaltado del terreno, instalación de un nuevo césped artificial, modernización del sistema de riego y redirección de las aguas pluviales hacia el barranco cercano, tal como exigió el Consejo Insular de Aguas. Además, se prevé la renovación de báculos y cableado para futuros proyectos de alumbrado, aunque esta parte depende del área de Deportes.

Campo de Charco del Pino
Estado del césped del campo de Charco del Pino

Cambios presupuestarios

El presupuesto inicial era de 808.000 euros, pero tras revisiones técnicas y ajustes, la partida final asciende a 851.274 euros.

Uno de los principales escollos ha sido la titularidad del campo, que pertenece a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Tras firmar un convenio de cesión, la institución obliga a que cualquier obra de envergadura reciba autorización previa y expresa de la Federación, tal y como se recoge en el artículo 4 de sus estatutos. Esto ha implicado trámites adicionales y demoras.

A esta complejidad se suma que el terreno se asienta sobre un barranco, lo que obligó al Consejo Insular de Aguas a exigir modificaciones para la recogida de pluviales. Además, la obra está sujeta a afecciones por infraestructuras hidráulicas, lo que ha implicado la coordinación de hasta tres instituciones distintas.

Según ha podido saber DIARIO DE AVISOS, el proyecto quedó estancado al no ser aprobado en Junta de Gobierno, lo que, según el actual concejal del área, “ha supuesto un gran impedimento”.

Rodríguez admite su “parte de culpa”, pero acusa al anterior grupo de gobierno, del que formó parte hasta romper con una censura, de utilizar esta renovación “como arma política y de engañar a padres, hijos y trabajadores”.

El ayuntamiento ha confirmado que, una vez completados los trámites, la obra se sacará a licitación antes de finalizar agosto.

El club, sin embargo, mantiene su escepticismo. “No se ha procedido de la forma adecuada. Se podría haber adelantado todo y ya estaríamos con las obras en marcha”, afirma Ventura. “No sabemos cuándo empezarán ni dónde nos reubicarán. Los campos de los alrededores están ocupados. Es muy difícil planificar así una temporada”.

Tras varias temporadas esperando el cambio de césped, el Charco del Pino confía en que esta vez el proceso se haga realidad, a pocos días de iniciarse las competiciones y en medio de la urgencia de transformar su campo en un espacio moderno para la práctica deportiva.

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