Los sindicatos de educación han denunciado la grave situación que viven centenares de docentes de Canarias que deben renunciar a su destino al no tener acceso al alquiler de una vivienda, sobre todo si deben desplazarse entre islas para cubrir plazas.
Los primeros afectados son los interinos e interinas con nombramientos para el curso completo, pero se irá agravando con los nombramientos posteriores del profesorado para cubrir una baja, más si es de corta duración, en centros de las comarcas del sur de Tenerife y Gran Canaria, así como las islas de Lanzarote y Fuerteventura, por las grandes dificultades para encontrar dónde vivir y el incremento de la demanda de viviendas vacacionales como alternativa al turismo tradicional, que han contribuido a un notable encarecimiento de los precios de alquiler de todo tipo de viviendas, con precios que pueden rondar el 50% del salario de un docente interino, mientras que apenas existe alquiler en Islas como El Hierro o en zonas rurales.
El presidente de ANPE en Canarias, Pedro Crespo, reconoce que “es un tema muy complicado”, que afecta a toda la sociedad y “no parece de fácil solución”. “Nos vemos con muchas dificultades. Las mayores surgen cuando son nombramientos por una, dos o tres semanas, “donde no compensa lo que te cuesta el alquiler con el sueldo que van a recibir y mucha gente renuncia”, sobre todo si el destino implica “alquileres desorbitados o mudanzas entre las islas sin garantía de continuidad”, por tanto los docentes, sobre todo en interinidad, “optan por declinar las ofertas”, ante la posibilidad de tener que firmar contratos de larga duración o quedar atrapados en alquileres caros de corta duración y un cambio constante de vivienda”, relata Crespo. Además esta situación “daña la calidad educativa”, ya que “la vacante tarda en cubrirse y el alumnado está más tiempo del deseado sin docente”.
Ante esta situación ANPE Canarias plantea como medidas a corto plazo, “imitar a Baleares donde se ha creado un complemento para la vivienda en función de la isla donde tengan el destino” que de esa manera ayuda a afrontar la dificultad de encontrar vivienda a un precio razonable. Actualmente, el personal docente “tan solo cobra la indemnización por residencia” que se paga a los empleados públicos de la Administración General del Estado en Canarias por los costes de la insularidad y de la lejanía.
Otra medida a adoptar a corto plazo sería el “uso de las residencias escolares, siempre y cuando hayan plazas vacantes” no ocupadas por los alumnos. “No hablamos de reservar plazas para profesorado, sino que esas plazas libres puedan ser utilizadas cuando un docente que resida en otra isla tenga un nombramiento inferior a 21 días”. Recuerda que los docentes que son interinos y se tienen que desplazar a otras islas, “reciben el nombramiento y al día siguiente tienen que estar en su centro de destino”, además desconocen cuánto tiempo van a estar trabajando porque “les van ampliando la sustitución”.
Por su parte, sindicatos como STEC, plataformas en internet o grupos de redes sociales, ofrecen un servicio de búsqueda y oferta de alojamientos para docentes en Canarias.
Los sindicatos han pedido al Gobierno de Canarias “adoptar medidas urgentes” que garanticen el acceso a la vivienda y condiciones dignas para el profesorado que debe desplazarse entre islas para cubrir plazas docentes. Proponen recuperar la “bolsa de viviendas públicas para docentes”, esas casas de maestros que existían en muchos municipios vinculadas a centros educativos y que ahora están sin uso. O bien articular medidas para que los interinos “solo puedan trabajar en sus islas de residencia”, pero provocaría problemas para cubrir vacantes en las menores.
Proponen al Gobierno de Canarias la firma de convenios con los Cabildos de insulares, para facilitar el acceso a la vivienda no solo a los docentes, sino a profesionales sanitarios, funcionarios y otros trabajadores de especial relevancia social. También han exigido al Ejecutivo la regulación del uso del alquiler vacacional para preservar viviendas para residentes.
La consejería de Educación reconoce la dificultad de buscar soluciones habitacionales para el personal que se traslada entre islas. No puede dar una solución “porque carecemos de viviendas”, y además, no desea “asumir algo tan complejo y esta responsabilidad”.







