La playa de La Cantería, en Órzola (Lanzarote), tuvo que ser cerrada temporalmente después de que bañistas y socorristas alertaran sobre la presencia de varios ejemplares del dragón azul (Glaucus atlanticus), un pequeño molusco marino de gran belleza, pero altamente peligroso al contacto con la piel.
No es la primera vez que esta especie aparece en el Archipiélago. En las últimas semanas se han producido varios avistamientos en diferentes puntos del litoral lanzaroteño, coincidiendo con condiciones oceánicas favorables para su llegada a la costa, como vientos y corrientes marinas que arrastran a estas criaturas hasta la orilla. Además de detectarse anteriormente en la playa principal de El Médano y Leocadio Machado, en el sur de Tenerife.
El dragón azul, también conocido como “babosa marina”, puede parecer inofensivo por su aspecto exótico, con tonalidades metálicas en azul y plateado, pero su contacto representa un serio riesgo para la salud. Al alimentarse de medusas como la carabela portuguesa, este molusco concentra en su organismo las toxinas urticantes de sus presas. Por ello, una sola picadura puede provocar fuertes dolores, irritaciones cutáneas, vómitos, fiebre e incluso reacciones más graves en personas sensibles.
La alerta en Lanzarote se suma a los avistamientos registrados en otras playas de España, como en Alicante, Cádiz y Valencia, donde los servicios de emergencias también han advertido a la población sobre los riesgos de manipular estos animales marinos.
Los expertos recomiendan no tocar bajo ningún concepto al dragón azul, aunque aparezca varado en la arena y parezca inerte, y alertar a los servicios de socorrismo o emergencias para su retirada segura.







