La Playa de Las Teresitas es uno de los lugares más visitados de Tenerife y, sin duda, una de las imágenes más reconocibles de Canarias. Situada en el barrio de San Andrés, a tan solo 7 kilómetros de Santa Cruz de Tenerife, esta playa artificial de arena dorada se ha convertido en un símbolo turístico y cultural de la Isla.
Una playa artificial con arena del Sahara
Aunque muchos visitantes piensan que la arena de Las Teresitas es natural, lo cierto es que esta playa fue construida en 1973. Originalmente, la zona estaba formada por callaos (piedras volcánicas), pero el Ayuntamiento decidió transformarla para darle un aspecto más atractivo.
Se importaron más de 270.000 toneladas de arena del Sahara, que se mezclaron con arena local. Para proteger la playa de la fuerte marea, se construyó un dique de 1 kilómetro que evita la erosión y permite disfrutar de un mar tranquilo durante todo el año.
Precisamente por su procedencia, durante años, circuló un bulo: al traer la arena de Las Teresitas desde el Sáhara, la misma vino con alacranes, algo que es del todo falso.
Tres playas que se unieron
Antes de su transformación en 1973, la zona se componía de tres pequeñas playas: “Tras la Arena”, la más cercana a San Andrés; “Los Moros”, en el centro; y la parte del Barranco de Las Teresas, que acabó dando nombre al conjunto.
Cuentan que esta era una playa peligrosa, donde el agua golpeaba con fuerza sobre las piedras. Vecinos de la zona recuerdan que incluso llegaron a morir varias personas. Debido a su orientación, la fuerza del agua y del viento siempre ha caracterizado esta playa.

Un palacete en “Los Moros”
En esa sección central, conocida como “Los Moros”, existía un singular palacete utilizado por una pareja real: la Princesa Diana de Orleáns (hija de los Condes de París) y el Duque Karl de Würtemberg (hijo de Felipe Alberto, Duque de Würtemberg.
El chalet se ubicaba frente al mar, rodeado de cultivos y frutales, y fue escenario de su luna de miel en septiembre de 1960, tras contraer matrimonio el 21 de julio de ese mismo año.
Aunque la vivienda ya no existe, subsisten vestigios como dos laureles de Indias, restos de muros, suelos y el parapeto costero, situados cerca de los accesos 7 y 8 de la playa.
Otras curiosidades de Las Teresitas que, quizás, no conoces
- No hay olas grandes: gracias al dique, el oleaje es mínimo, lo que convierte a Las Teresitas en un lugar ideal para familias y personas mayores.
- Palmeras tropicales: se plantaron más de 400 palmeras, creando un entorno paradisíaco que contrasta con el paisaje volcánico típico de Tenerife.
- Un cementerio bajo la arena: antes de su construcción, en el extremo norte de la playa se encontraba el cementerio de San Andrés, que quedó soterrado bajo la arena durante las obras.
- Escenario de rodajes: por su aspecto caribeño, Las Teresitas ha sido utilizada en anuncios publicitarios, videoclips y reportajes internacionales.
- Un proyecto más ambicioso: en sus inicios, estaba previsto construir un puerto deportivo y un gran complejo turístico junto a la playa, pero nunca llegó a realizarse.
La playa de los santacruceros
Aunque es famosa entre los turistas, Las Teresitas siempre ha sido considerada la playa de los vecinos de Santa Cruz, que la visitan cada fin de semana. Sus más de 1,3 kilómetros de arena dorada hacen que haya espacio suficiente incluso en días de gran afluencia.
El contraste con otras playas de Tenerife, como Las Gaviotas o Taganana, es notable: mientras estas conservan su arena volcánica negra y fuerte oleaje, Las Teresitas ofrece un ambiente más calmado y accesible.
Cómo llegar y qué hacer
La playa cuenta con parking gratuito, chiringuitos y servicios como duchas y hamacas. Se puede acceder en coche en menos de 15 minutos desde el centro de Santa Cruz o en guagua (líneas 910 y 945 de Titsa).
Además del baño y el sol, muchos visitantes aprovechan para recorrer el mirador de Las Teresitas, ubicado en lo alto de la carretera hacia Igueste, desde donde se obtiene la mejor panorámica de la playa y la capital.







