El Archivo Municipal del Ayuntamiento de La Orotava es un auténtico tesoro, el lugar donde habita la memoria. Este espacio, que se localiza en calle San Sebastián, está a disposición de todos, tanto público general como para investigadores, y concentra la documentación histórica y administrativa generada por el Consistorio villero y también por las donaciones recibidas, según informaron desde el Ayuntamiento.
La documentación ocupa 2.648 metros lineales y cuenta con 19.363 unidades de instalación. Su origen es mayoritariamente municipal, desde el siglo XIX hasta 2023, aunque también incluye documentación de fondos familiares que han sido donados y la más antigua es de 1.472. También tiene 2.276 audiovisuales, 4.714 libros administrativos, 84.190 fotografías, 7.908 carteles y 3.137 programas y folletos.
En el Archivo también existe una pequeña biblioteca de historia local y archivística, además de colecciones de sellos de caucho y de material utilizado en el Consistorio para la elaboración de documentos, como plumas o máquinas de escribir, mimeógrafo o ciclostil, cámaras fotográficas y de vídeo, entre otros.
En lo referente al material fotográfico, está compuesto por 84.190 imágenes, la mayor parte está en soporte digital y comprende un período que corresponde al último cuarto del siglo XX. El archivo se encarga de la catalogación y digitalización de este material, así como de los padrones municipales de habitantes, muy demandados por personas que realizan investigaciones genealógicas.
Buena parte de los documentos que atesora proceden de donaciones de particulares. Entre estos legajos recibidos, destaca un importante conjunto de fotografías antiguas del núcleo de La Florida, que ofrecen un panorama completo de la evolución de esta zona desde los años 30 del siglo XX hasta la actualidad. A ello se une una colección de imágenes recopiladas durante más de medio siglo, así como un número especial de la revista Hoy de 1933 y 1934, con artículos sobre la Villa.
El pasado 2024, el Archivo culminó el proceso de catalogación del fondo del presbítero Vicente Nepomuceno y su familia, que consta de una riquísima documentación datada entre 1655 y 1944, con una amplia variedad de tipologías.
El Archivo de La Orotava es un claro ejemplo de cómo la convivencia de la historia y las nuevas tecnologías es imprescindible para la correcta transmisión del conocimiento. Las consultas son principalmente presenciales y de La Orotava, aunque se registró un incremento de investigadores nacionales e internacionales.
El Archivo fue pionero en Canarias al convertirse en el primer centro en reconocer y custodiar la tradición oral como una fuente relevante para la investigación histórica. Desde 2021, este Archivo custodia testimonios orales como entrevistas y otros documentos sonoros, para preservar la memoria y el patrimonio histórico local.





