Con el arranque del nuevo curso político el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez (CC), llega con un cuaderno repleto de deberes para con la ciudad. Asegura que retoma la actividad, tras el verano, con “muchísimas ganas, muy contento y a tope de cosas”, pues afirma que los retos marcados se van cumpliendo. Ante la proximidad de las elecciones municipales, en mayo de 2027, el regidor comenta que “no trabajo con la mirada puesta en los comicios, sino en que los proyectos avancen. No quiero dejar un legado en Santa Cruz. Mi objetivo es que la ciudad esté mejor dentro de año y medio. Garantizo que estará”.
-¿Qué retos marcará la reanudación del curso político?
“Es un año importante porque estamos tocando el pico alto de inversiones y actividades en un Ayuntamiento que está en velocidad de crucero. Seguimos gestionando el presupuesto, con un buen nivel de ejecución y, sobre todo, explorando la línea de obtener financiación de otras administraciones. Es la primera vez en la historia reciente de la corporación municipal donde tenemos muchos más proyectos que dinero. Por ello, el santo y seña es que la gestión esté dirigida, en gran parte, a sacar adelante los objetivos, pero financiados por el Cabildo, el Gobierno de Canarias y el Gobierno de España, además de optar a fondos europeos que se han convertido en una parte importante que nos ha hecho competir con otras instituciones públicas para obtenerlos. Nunca habíamos tenido tantas obras en marcha, por lo que estoy convencido de que el anuncio realizado al inicio del mandato, respecto a que íbamos a invertir unos 100 millones de euros en obras, estoy seguro de que lo vamos a superar. Estamos en un momento de actividad frenética”.
-¿Qué le gustaría dejar concluido antes de mayo de 2027?
“Nuestros proyectos, aquellos que se están terminando hoy, empezaron hace cinco años y no tuvieron como condicionante las elecciones. No trabajo con la mirada puesta en eso, sino en hacer mi trabajo para que en el próximo mandato puedan haber cosas ya terminadas y proyectos cerrados, como el de la nueva zona de baño en Añaza, donde me gustaría que el próximo año quede sellada la financiación por parte del Gobierno de España o el de Canarias que nos permita sacar la obra a concurso, al igual que ocurre con el edificio Puerto-Ciudad, que pese a estar anunciado confío en que se apruebe a finales de año”.
-¿Está satisfecho con su gestión hasta ahora?
“Estoy ejecutando un proyecto de ciudad que tenía en mi cabeza cuando entré en la Alcaldía y nunca he dejado de luchar para lograr plasmar estas ideas, entre las que destaco la mejora del litoral de Anaga, con El Bloque o Los Charcos de Valleseco. Mientras, otros proyectos como el de Añaza, el anillo del Palmetum o Las Teresitas tendrán que esperar al siguiente mandato, aunque hay que seguir avanzando. Pese a ello, nunca estoy totalmente satisfecho con lo conseguido y creo que es uno de mis problemas personales, porque siempre busco mejorar y hacer más. Estoy contento de tener más proyectos que dinero, pero no pararé hasta que todos tengan su financiación y pueden salir adelante”.
-¿Con qué proyectos se siente menos entusiasta?
“Todo lo que quiero sacar adelante sobre obras y servicios está en marcha, pero diría que el proyecto Santa Cruz Verde 2030, con la desmantelación de la Refinería, no va al ritmo que me gustaría. Se lo he transmitido al Gobierno de Canarias, al Cabildo y a Cepsa. Sé que son asuntos complejos, desde el punto de vista de la burocracia, pero desearía que se desmantelara más rápido para que la gente pudiera ver que allí se empiezan a quitar tuberías, chimenea y tanques. Otro asunto tiene que ver con la conectividad por carretera de la ciudad, con la que tampoco estoy satisfecho. El cierre del anillo por el área metropolitana no se plantea. No entiendo por qué no existe la misma ambición política con la capital como se ha tenido con el cierre del anillo por el Sur. El tráfico de ambas autopistas no debería pasar por la TF-5, que tiene índices superiores a la M30, pero aún seguimos cuestionando la circunvalación norte-sur, el cierre del anillo o el tren del norte o el del sur”.
-¿Hay un desfase entre el discurso político y la percepción ciudadana sobre la ciudad?
“El hecho de que haya protestas ciudadanas por determinados asuntos no quiere decir que no estemos en la línea adecuada. El político que no hace nada no tiene ninguna crítica y solo los que hacemos muchas cosas nos exponemos a ello. Que se me critique por poner un carril bici, cuando toda España y Europa los tienen por el centro de sus ciudades, es algo inexplicable. Es una buena iniciativa, porque no se trata de carriles bici para ir a Las Teresitas, sino separativos por el centro urbano para aquellas personas que quieren moverse de otra manera. En nuestro caso se trata de un carril bici de 2,5 km sobre unas vías que suman 900 km en nuestro municipio, es decir, el porcentaje que dedicamos con respecto al coche es ínfimo. Lo mismo ocurre con la intención de limitar el uso de vehículos en el centro, al igual que se hace en otros lugares. Nosotros vamos en esa línea, implementando medidas que tienen que ver con una mejor accesibilidad a la ciudad y con un cambio de costumbre. La idea es crear plazas de aparcamiento donde podamos ordenar el estacionamiento, con el objetivo de que exista más rotación y, por lo tanto, más oportunidades para aparcar priorizando al residente de esa calle. A la par, estamos trabajando en la ordenanza que permitirá la implantación de la zona azul y zona verde, todo unido a una mejora del transporte público y al apoyo de la bicicleta o el patinete eléctrico. Ese es el camino que estamos trazando, pero el problema es que aquí estamos acostumbrados a que todo el mundo quiere más contenedores de basura, festivales o terrazas pero no debajo de su casa”.
El carril bici está paralizado a la espera del dictamen de la Justicia. ¿Qué pasará si es desfavorable?
“Si el recurso que hemos puesto a la medida cautelar del juzgado no se atiende, tendré que tomar alguna decisión, aunque no podemos estar esperando de manera indefinida a que el juzgado decida si una ciudad puede o no poner el carril bici. Es sintomático que este asunto tenga que estar en los tribunales y cuestionar que el Ayuntamiento puede ejecutarlo. Hay que ver cómo termina todo, pero está claro que no puedo tener una obra sin terminar y sin usarla esperando por una sentencia. Tenemos esperanza de ganar y de poder continuar con la obra, pues si perdemos, la sentencia en firme podría ser recurrida y estar así durante años. Ni lo podemos permitir ni el comercio de Santa Cruz tampoco”.
La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) también ha sido recurrida. ¿Qué pasará?
“La ZBE no es algo que el Ayuntamiento quiera hacer porque exista un problema de calidad del aire, sino porque la ley nos obliga a todos los municipios de más de 50 000 habitantes, Además, el Gobierno de España nos va a castigar si no lo hacemos, pues en materia de subvenciones o de ingresos del Estado nos dice que se computará como una penalización el hecho de que cuando tenía que estar desde 2023 aún no se haya implantado. Por desgracia no me ha quedado otro remedio que acatar la ley y por eso hemos aprobado el proyecto, recurrido por Vox en los tribunales, y ahora tendremos que aprobar la ordenanza, que seguro también se recurrirá. El Gobierno de Pedro Sánchez lo ha hecho tan mal que muchas de las zonas de baja de emisiones van a terminar tumbadas por los tribunales y no será porque el ayuntamiento tenga la culpa, la tendrá el Estado”.
-¿Responsabiliza al Gobierno estatal de presionar a los consistorios?
“En muchos asuntos sí, como con el aumento de la tasa de residuos urbanos al que se nos obliga ahora. Mientras he sido alcalde, la tasa de basura se ha rebajado o se ha congelado cada año, pero ahora por una normativa estatal todos los ayuntamientos tenemos que sumar el concepto del que contamina paga, lo que redundará en que ese impuesto se tenga que aumentar exponencialmente, alcanzado los 140 euros al año, o incumpliré la ley de Pedro Sánchez. Por tanto, con la ZBE y el aumento del recibo de la basura, lo que está haciendo este Gobierno es que los vecinos tengan más problemas”.
-Y con la vivienda.¿Cómo se está actuando al respecto?
“En materia de construcción de vivienda pública le estoy pidiendo al Gobierno de Canarias que nos adelante el dinero que el de España todavía no ha puesto para poder construir. Tengo proyectos para sacar a concurso, como las 226 viviendas en Cuevas Blancas, y no puedo hacerlo porque nadie me asegura la financiación. En materia de rehabilitación tengo barrios enteros, como el de Juan XXII, La Salud o Los Gladiolos, que están esperando a que el Estado saque el proyecto de apoyo a las áreas de rehabilitación urbana que nos permita ejecutarlo. No obstante, no estamos con las manos atadas, pues en Juan XXIII, La Salud o Chimisay, estos proyectos, que incluyen además instalar ascensores en bloques, los estamos haciendo con dinero del Ayuntamiento sin saber si nos van a dar financiación ya que los Presupuestos Generales están prorrogados. Estamos rehabilitando bloques de viviendas con fondos europeos y sacando a concurso obras para adjudicarlas, como en el caso de Añaza. Estoy yendo más allá de lo que me compete como Ayuntamiento, al igual que el adquirir promociones de viviendas, como los 25 pisos en Valleseco, que espero adjudicar el próximo año”.
-En el debate del Estado del Municipio anunció la puesta en marcha del primer plan estratégico contra el paro. ¿Qué se ha hecho?
“Este plan tiene que ser muy participativo, por lo que la opinión de sindicatos y del pequeño y mediano comercio será clave. Queremos identificar aquellos nichos de empleo que generan mayor demanda laboral, como la construcción o servicios, y adaptar la formación que ofrezcamos a estos perfiles para acompasar la necesidad a la realidad, con el fin de que no se convoque un puesto de trabajo y se quede sin cubrir. Hay cosas que agilizar, como las licencias, pero la mejor manera de crear empleo es poner las cosas fáciles a las empresas para que se implanten aquí”.
-Otra apuesta es convertir a Santa Cruz en reclamo para el turismo. ¿Se está logrando?
“Tenemos los mejores datos turísticos, de ocupación hotelera y de cruceristas de nuestra historia. Seguimos siendo muy atractivos para el turista que está en el norte o en el sur y quiere venir a conocer la capital, pero aún así queremos crecer más, no tanto en número de turistas pero si en que gasten más. Por ello es importante que la ciudad sea atractiva, con actividades de tiempo libre, culturales, deportivas o festivales que, además, generan empleo”.
-¿Justificaría este hecho el hotel de Las Teresitas?
-En 2011 pude desarrollar en esa parcela el hotel que se contempla en el proyecto y es algo que nunca hice. Hoy nuestra intención va en la línea de ampliar los usos del solar para que se puedan crear más viviendas o un centro sociosanitario, aunque será el próximo gobierno de la ciudad el legitimado a tomar esta decisión, ya que en este mandato un hotel no habrá. Si gobierna CC, la idea será un centro sociosanitario para Anaga. La modificación urbanística de Las Teresitas también incluye un paseo con zonas para el deporte, nueva iluminación, saneamiento o la reordenación de aparcamientos, que para mí es lo más importante”.
-¿Cuál es su deseo para este año y medio como alcalde. ¿Volverá a presentarse?
“Mi deseo es que las cosas en marcha se terminen en 2027. Quiero que dentro de un año y medio Santa Cruz esté mejor que ahora, como hoy lo está respecto a dos años atrás y es algo que puedo demostrar con datos de empleo, de economía, de empresas registradas o de calidad de vida para los ciudadanos. Mi objetivo no es dejar un legado, sino que la ciudad esté mejor y garantizo que estará. Respecto a si seré candidato a la Alcaldía, solo diré que siempre he estado a disposición de mi partido. Ahora no será diferente”.







