La Plaza de Toros de Santa Cruz lleva casi 30 años a la espera de conocer el futuro de este emblemático espacio capitalino, el cual se encuentra bloqueado por el retraso en la planificación urbanística de la capital, ahora enmarcada en el Plan General de Ordenación (PGO) de 1992, y por las directrices a las que obliga Patrimonio Histórico del Cabildo para el posible uso de este inmueble.
No obstante, la situación parece que comienza a tornarse en esperanza para los propietarios del coso taurino, ya que la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz ha decidido avanzar en el proyecto y asumir la redacción del futuro plan urbano, ofreciendo garantías urbanísticas y de protección patrimonial al histórico edificio.
Para ello, según ha explicado a DIARIO DE AVISOS la concejala de Urbanismo, Zaida González, “la intención es asumir la tramitación del nuevo Plan Especial del Barrio de los Hoteles, donde se engloba la plaza de Toros, con el objetivo de poder ampliar los nuevos usos de esta infraestructura, que se encuentra ahora limitada al ámbito deportivo, según establece el PGO de 1992, que es el vigente”.
González señaló que el avance responde a que “desde Urbanismo hemos rescindido el contrato al equipo redactor del Plan Especial del Barrio de Los Hoteles-Pino de Oro, empresa adjudicataria que no entregó toda la documentación requerida en el tiempo establecido. Por lo tanto, hemos decidido recuperar este contrato y continuar con los trabajos desde la Gerencia”.
Por su parte, el alcalde capitalino, José Manuel Bermúdez, anunció a este periódico que “la plaza de Toros es un recinto privado, pero además en este caso en particular hay una especie de obsesión por parte de Patrimonio Histórico del Cabildo para que se proteja”.
El regidor detalló que “los actuales propietarios tienen varias ideas para la reforma de este recinto, asumiendo ellos los costes, pero a cambio piden obtener un retorno económico por dicha inversión. Pero antes nosotros tenemos que esperar al pronunciamiento de la Corporación insular, pues si no va en esta línea no habrá viabilidad para llevarlas a cabo”.
“Los propietarios jamás van a invertir en la rehabilitación de la plaza si no obtienen un beneficio, y entre sus propuestas para transformar este recinto proponen crear una nueva plaza abierta, con un pequeño centro comercial o uno dedicado al ocio o al mundo de la restauración y de la gastronomía. Ahora habrá que ver si son compatibles con la viabilidad que Patrimonio Histórico le quiera dar a este espacio que está en avanzado estado de deterioro”.
Un coliseo taurino que acompaña a la ciudad desde el año 1893
La plaza de Toros capitalina, sita en la Rambla, fue inaugurada en 1893. Obra del arquitecto Antonio Pintor, por encargo de la Sociedad La Tinerfeña, albergó durante años espectáculos taurinos, deportivos, conciertos e incluso del Carnaval. En 1924 la plaza se incendió y gran parte de la infraestructura fue destruida: los palcos, las gradas, así como los corrales y los chiqueros se vieron afectados.
La reinauguración fue en 1927 y 65 años después acogió una corrida de toros con figuras como Manuel Cano El Pireo o Paquirri. A partir de 1977 la actividad taurina fue decayendo por el desinterés de la afición y el coste y perjuicios al toro en su transporte desde la península. El último espectáculo tuvo lugar el 7 de enero de 1984.
Ahora, el Ayuntamiento quiere buscar una solución para el coliseo y ha mostrado su colaboración con los propietarios para avanzar, junto al Cabildo, en la recuperación de este espacio para la ciudad.







