Una gran planta solar de más de 10 hectáreas se proyecta en el núcleo de San Isidro. El Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz publicó el pasado lunes la autorización de un proyecto que transformará parte del suelo rústico de Granadilla de Abona en un enclave estratégico para la transición energética insular.
Se trata de la planta fotovoltaica de Los Lomitos, impulsada por la empresa Disa y que pretende inyectar 10 megavatios (MW) de energía limpia a la red eléctrica.
UBICACIÓN
La instalación se levantará en terrenos localizados en el entorno rural de Los Lomitos, enclave ubicado en la parte alta de San Isidro, con accesos desde la carretera de Las Hurtadas, que conecta directamente con la TF-64. Esto implicará molestias temporales para los vecinos de la zona.
El emplazamiento se divide en tres recintos vallados, catalogados como norte, sur y oeste, que juntos ocuparán una superficie total de 10,2 hectáreas.
La planta estará equipada con 17.100 paneles solares bifaciales de última generación, distribuidos en 570 estructuras metálicas fijas orientadas al sol.
Esta tecnología, que permitirá captar radiación tanto por la parte frontal como por la trasera, incrementará la eficiencia energética de esta planta.
Gracias a ello, se podrá alcanzar en el primer año de la instalación una producción estimada de 21,8 gigavatios hora (GWh), suficiente para cubrir el consumo eléctrico anual de más de 6.000 hogares, según el estudio presentado por la empresa promotora
La energía se trasladará a través de un único circuito de media tensión (30 kV) hasta la subestación de Ifara, ubicada en el municipio, gestionada por Iberdrola y que hace las veces de sistema de baterías.
Según cita el estudio, esta solución “permite reducir la ocupación de suelo”, al evitar la construcción de nuevas líneas eléctricas.
11% de mujeres
El proyecto cuenta con un presupuesto de 7,45 millones de euros y establece un plazo de ejecución de 12 meses, aunque el Estudio de Seguridad y Salud reduce ese periodo a unos tres meses de obra efectiva.
Durante la fase de construcción se calcula que serán necesarios una media de 26 empleos, con picos de hasta 31 trabajadores, incluyendo un 11 % de mujeres, según el desglose de la propia memoria.
La documentación técnica contempla también un plan de gestión de residuos, medidas de seguridad laboral y un estudio de campos magnéticos, además de la coordinación institucional necesaria con el Ayuntamiento local y el Cabildo de Tenerife para el uso de caminos y accesos.







