El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través del área de Servicios Públicos, ha impuesto dos sanciones a diferentes vecinos de la capital por llevar a cabo conductas incívicas que atentan contra las directrices recogidas en las ordenanzas de Gestión de Residuos y Limpieza de Espacios Públicos y Protección y Tenencia Animal, respectivamente. El total de ambas multas asciende a 2.250 euros.
La primera de las infracciones, objeto de una sanción de 2.001 euros, se ha emitido al propietario de un restaurante ubicado en la plaza de La Candelaria, quien en dos ocasiones depositó bolsas de basura por fuera de los contenedores.
La primera denuncia ocurrió el 17 de diciembre de 2024, cuando el servicio de inspección nocturno de la empresa Valoriza, adjudicataria del servicio de limpieza municipal, detectó a las 23.45 horas una bolsa de residuos depositada por fuera de la isla ecológica de la calle General Gutiérrez por parte del restaurante. “Cuando tienen las bolsas llenas de residuos mezclados, saca las de los sin separar, fuera de horario, y no se molestan en introducirlas en el contenedor, estando vacío”, según apunta el informe remitido a Servicios Públicos y al que ha tenido acceso DIARIO DE AVISOS. Un hecho que volvió a repetirse el 27 de febrero, a las 00.09 horas.
Por ello, el Ayuntamiento comunicó el 10 de julio a dicho negocio la multa por total de 2.001 euros, la cual se tipifica como grave en la ordenanza. En caso de que el propietario reconozca su responsabilidad, la sanción se reducirá en un 20% (1.600 euros) y si efectúa el pago voluntario solo abonará 1.200 euros.
El segundo ciudadano penalizado ha sido por otro caso diferente, al contravenir la ordenanza de Protección y Tenencia Animal. La multa, que asciende a 250 euros, tuvo su origen el pasado 27 de mayo, cuando un agente de la Policía Local de Santa Cruz levantó un acta infractora a un hombre en el parque García Sanabria por llevar a su perro sin correa, el cual atacó a otro can.
Los hechos se produjeron sobre las 14.45 horas en el parque capitalino, cuando se recibió una llamada ciudadana alertado de la pelea. “Nos personamos en el García Sanabria y encontramos al perro agresor con su propietario. Un par de testigos presentes narraron que el animal agarró a otro pequeño y no lo soltó hasta que murió. Después de unos minutos apareció el propietario del perro agredido (estaba en el veterinario) con éste en brazos pero ya fallecido. Valle Colino se personó en el lugar y se hizo cargo del animal agresor”, relata el informe.
La sanción, tipificada como leve, se centra en la ordenanza que recoge que “en los espacios públicos o privados de uso común, los animales de compañía habrán de circular acompañados y conducidos mediante collar o arnés de cadena o cuerda resistente que permita su control”.







