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Un bosque urbano en el Viera y Clavijo: jardines abiertos y más árboles

El Ayuntamiento capitalino afirma que cuida de las 55 especies actuales del parque, cerrado por las obras de rehabilitación, y niega un “maltrato” a ejemplares, que prevé aumentar en 2.000 más
Obras Viera y Clavijo. Sergio Méndez/DA

El parque Viera y Clavijo aspira a convertirse en un gran bosque urbano una vez finalicen las obras de rehabilitación de este emblemático espacio, las cuales acomete el Ayuntamiento capitalino desde el año 2023. Una reforma que no solo afecta al edificio central sino también a las zonas exteriores, donde los jardines de antaño, obviamente, ahora no lucen en su máximo esplendor.

Pese a ello, el Consistorio municipal y el arquitecto encargado de los trabajos, Fernando Menis, aseguraron ayer que el recinto vivirá un cambio radical al término de la primera fase del proyecto, prevista en 2027, en el que se prevé plantar 2.000 árboles más que convertirán a este espacio en el nuevo pulmón verde de la ciudad, tal y como adelantó DIARIO DE AVISOS a principios de este mes.

En este sentido, Menis explicó que “una vez acabe la obra del edificio se empezará con la zona exterior, donde se ampliarán las aceras y se creará un espacio abierto a la ciudadanía, al fusionarse los jardines del Viera y Clavijo con la Rambla tras haber sido eliminado el muro que delimitaba ambas zonas. La idea es que sea similar al parque García Sanabria, con una gran tira verde que cree la separación, y que irá acompañada de la plantación de más especies, entre ellas 14 cipreses, que ya están creciendo en el vivero municipal”.

Por su parte, el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, hizo hincapié en que “en ninguna obra que hace el Ayuntamiento, y menos en la del Viera y Clavijo, se maltrata al arbolado ni a las 55 especies que conviven actualmente en este espacio. Ejemplares a los que se les realiza un continuo mantenimiento, pues dos veces por semana viene un jardinero de Parques y Jardines, junto a un técnico que supervisa el estado de los árboles, una vez a la semana”.

Mientras, el edil de Obras, Javier Rivero, destacó que “el arbolado se cuida e incluso en el proyecto está contemplado el arreglo de los jardines, que cuenta con una partida específica. Es falso que se hayan eliminado ejemplares por capricho, pues los que se han talado, como en el patio de los cipreses, es porque estaban muertos. Otras especies, como palmeras, se han trasplantado a otras zonas del recinto por necesidades de la obra, tal y como ocurrió al hallarse un aljibe subterráneo, junto a la ceiba, y donde irá ubicada la zona de servicios como el aire acondicionado o las telecomunicaciones”.

Con esta visita municipal al corazón del Viera y Clavijo, el Ayuntamiento y la propia dirección de la obra han querido salir al paso de las críticas vertidas por colectivos ciudadanos, como Los Árboles Hablan y la asociación Para la Defensa del Viera y Clavijo, que afirmaron a DIARIO DE AVISOS, a finales de agosto, que se estaba produciendo una “tala injustificada” de ejemplares en el interior de este recinto que está vallado hasta finalizar los trabajos.

Al respecto, el arquitecto Fernando Menis mostró su enfado por las denuncias respecto a las talas. “Cómo voy a cortar árboles porque sí, cuando encima vengo los fines de semana a regar los que hay. Los que se han podado han sido por sentido común, bien porque estaban en estado irrecuperable o por el ensanchamiento de aceras previsto, los cuales se han movido de lugar”.

La dirección de la obra, según consta en la redacción del proyecto, tenía previsto realizar doce talas de árboles en el Viera y Clavijo, pero al inicio de los trabajos (junio 2023) los cipreses ubicados en el interior estaban muertos (especies no centenarias) y, debido al ensanchamiento de la acera de la rotonda, se procedió a retirar uno enfermo y otro más pequeño para hacer posible el tráfico peatonal. Asimismo, la evolución de la parkinsonia suponía un peligro para los usuarios, por lo que también se taló a la par que se trasplantaron otros ejemplares.

En este sentido, tanto Tarife como Rivero apuntaron que “el resto de ejemplares del parque sigue intacto y solo ha habido un movimiento de vegetación. Es más, ahora el jardín está mucho más vigilado y cuidado que antes de la obra, ya que por parte de la empresa adjudicataria, Sando, se está haciendo todo con mucho cuidado”

Igualmente, incidieron en que “el Viera y Clavijo será el nuevo pulmón verde de la ciudad, en cuyos jardines también habrá un parque infantil dotado con sombra que proporcionarán no solo estos árboles sino los que plantaremos en el futuro. Será un lugar de esparcimiento, abierto a todos, que dotará a Santa Cruz de una gran zona ajardinada para su disfrute”.

La ceiba

Las obras de rehabilitación del parque se prevén finalizar, en su primera fase, a lo largo de 2027, momento en que se instalará la futura sede de CaixaForum en el edificio central. Posteriormente, en una segunda fase, comenzarán los trabajos en el teatro Pérez Minik, aledaño a este espacio. El proyecto prevé la demolición de lo queda de la anterior infraestructura, ahora en ruinas, y el soterramiento del nuevo edificio que llevará el mismo nombre. Edificación sobre la que irá una plaza a la que se dotará de una pantalla lateral exterior para garantizar las condiciones climáticas en las que vive otro de los ejemplares del Viera y Clavijo, la ceiba pentandra, catalogada como árbol monumental, y a la que se ha dotado de un sistema de riego automático para controlar su evolución.

Este monumental árbol, de 16 metros de altura y 360 metros de perímetro, fue plantado en un lateral del antiguo colegio de las Asuncionistas, dando a la avenida San Sebastián, a partir de una semilla traída desde Cuba.