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Un documental recuerda la figura de Clemencia Hardisson, la aristócrata antifascista tinerfeña

'Clemencia Hardisson, Luz en Tiempos de Oscuridad' será presentado mañana miércoles, 8 de octubre, en el Teatro Leal de La Laguna
Un documental recuerda la figura de Clemencia Hardisson, la aristócrata antifascista tinerfeña

La vida de Clemencia Hardisson es digna de película. Aristrócrata, antifascista declarada, siempre del lado de los más pobres. Hardisson fue una adelantada a su tiempo desconocida para muchos, de ahí que la llegada del documental Clemencia Hardisson, Luz en Tiempos de Oscuridad, de Raúl Jiménez, director y productor del mismo, sea una verdadera suerte.

Clemencia Hardisson Wouters (La Laguna, 1908–2000) provenía de una familia aristocrática de origen franco-belga, con vínculos intelectuales y sociales en la Canarias del siglo XX.

Durante su vida, se le conoció por su sensibilidad social, su preocupación por la comunidad y su activismo en los círculos antifascistas. En momentos de represión política fue detenida por el régimen franquista (entre diciembre de 1937 y marzo de 1939), y luego se exilió a Francia y Bélgica, donde colaboró en la resistencia antinazi, siendo condecorada con la Legión de Honor francesa.

Clemencia Hardisson, una vida de película

Clemencia Hardisson Wouters nació en 1908 en La Laguna. Su familia pertenecía a la aristocracia franco-belga y estaba muy vinculada a la burguesía económica de la Isla, logrando hacerse con multitud de terrenos y propiedades, algo que permitió a la joven disfrutar de la mejor educación posible.

Su posición social le permitió, entre otras cosas, tener contactos tanto con los dirigentes republicanos como con los franquistas, intentando siempre defender a los más desfavorecidos. Su vinculación con los que menos tenían nunca pasó desapercibida pero fue con la llegada del franquismo cuando esta postura, sumamente rebelde para la época, acabó por evidenciarse.

La llegada de Franco al poder

Clemencia Hardisson frecuentaba los círculos intelectuales de la izquierda insular. Sumamente curiosa, era habitual en las tertulias literarias de la época, siendo amiga, posteriormente, de Jesús Maynar Duplá, rector de la Universidad de La Laguna encarcelado tras el golpe de estado fascista.

Fue Duplá la persona con la que más conectó a la hora de desarrollar sus ideas, las mismas que tanto comenzaron a inquietar a las autoridades franquistas. Clemencia empezó a ser vigilada, comenzó a sentir la presión, pero no iba a cambiar un ápice ni sus ideas ni sus actuaciones.

Su relación con Juan José de Luque, ingeniero y sindicalista anarquista, la puso en aprietos. De Luque era un orador brillante, un líder seguido por trabajadores y obreros y Clemencia Hardisson recogía todas aquellas ideas que de él le llegaban directamente desde Barcelona acabando en la cárcel.

“Una mujer muy peligrosa”

La tinerfeña fue considerada como “una mujer muy peligrosa” para las autoridades fascistas. El 31 de diciembre de 1937 fue encarcelada siendo puesta en libertad dos años más tarde. Clemencia pertenecía al Servicio de Inteligencia Secreto británico, por lo que fue puesta en arresto domiciliario sufriendo una estrecha vigilancia policial.

Fue tal la presión que la tinerfeña puso rumbo a Bélgica y Francia, sufriendo en sus carnes la Segunda Guerra Mundial. Clemencia Hardisson entró a formar parte de la Cruz Roja y, a su vez, comenzó a militar en la Resistencia. Fruto de su trabajo antifascista, en 1945, recibió la orden de la Legión de Honor. Era el momento de regresar a Tenerife.

Ayuda a los más desfavorecidos

Clemencia Hardisson regresó a la Isla con una meta clara: mejorar la vida de las personas que más lo necesitaban. Puso en venta grandes terrenos en el barrio de Gracia, mientras otros los regaló a familias sin recursos. Los represaliados por el franquismo también fueron ayudados por la tinerfeña, no solo económicamente, también usando sus contactos dentro de la alta sociedad insular.

“Era una bellísima persona y casi todos los terrenos en los que vivimos en el barrio fueron regalados por ella a los vecinos, que solo tuvieron que pagar cinco pesetas de aquella época por las escrituras. Creo que toda la gente antigua del barrio, que mucha ya ha fallecido, tiene sus casas gracias a ella”, reconoció una vecina tras realizarle un homenaje en 2021.

La tinerfeña fallecería en el año 2000 dejando una huella imborrable para muchas familias de la Isla y contando, por ejemplo, con dos calles a su nombre tanto en Santa Cruz de Tenerife como en La Laguna, algo muy poco habitual y que habla de su trascendencia histórica.

El documental de Raúl Jiménez

Raúl Jiménez dirige y produce un documental que tiene el especial valor de recoger testimonios directos de los habitantes del barrio de Gracia —aquellos que aún guardan recuerdos vivos de Clemencia—, combinándolos con documentos históricos, investigaciones biográficas y material gráfico inédito.

El trabajo ofrece una narración íntima pero amplia: desde el contexto político y social de Canarias en el siglo XX hasta las vivencias personales de una mujer que supo usar su posición para servir a su comunidad.

Con una duración de 52 minutos, la obra está dirigida por Raúl Jiménez Pastor, con guion de Francisco López Felipe y Raúl Jiménez, y producida por La Finquita Producciones. El equipo cuenta además con Guacimara Rodríguez en asistencia de producción y sonido, aportando una cuidada realización técnica y una sensibilidad humana que impregna toda la pieza.

Clemencia Hardisson, Luz en Tiempos de Oscuridad será presentado mañana miércoles, 8 de octubre, en el Teatro Leal de La Laguna.

El documental cuenta con el apoyo de La Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento de La Laguna, Fundación Cajasiete, así como la colaboración de La Fast Cooperativa Agrícola, Marichal Construcciones, Fundación Diarios de Avisos, Elburgado.com, El Cabildo de Tenerife y la Fundación CD Tenerife.