economía

El empleo empieza a dar señales de ralentización en Canarias

La Encuesta de Población Activa revela que se frena el aumento de ocupados, con 10.500 más en un año, y el paro aumenta en 4.400 personas, con un repunte de la tasa al 14,6%
El empleo empieza a dar señales de ralentización en Canarias
La construcción fue uno de los ámbitos en los que aumentó de manera leve la ocupación trimestral. Sergio Méndez

La creación de empleo se ralentiza en Canarias, según revelan los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al tercer trimestre, que muestran un crecimiento interanual del número de ocupados de 10.500 personas, apenas el 1,1% más que en el mismo periodo del año pasado, lo que supone uno de los crecimientos más bajos del país, donde la ocupación creció, de media, el 2,6%.

A pesar del incremento de la ocupación, el número de parados creció en las Islas en 4.400 personas en ese periodo, el +2,6%, que contrasta con el descenso medio nacional, del 5,1%.
La incorporación al mercado laboral de 14.900 personas explica esta situación, ya que la creación de empleo no fue suficiente para absorber este aumento de población activa.

Por tanto, la tasa de paro se incrementó en este periodo el 0,2% en las Islas, hasta alcanzar el 14,6%, la segunda más alta de España, solo por detrás de Andalucía (15,3%).

Otra muestra de esta ralentización en la creación de empleo es que, un año atrás, la cifra de ocupados en el tercer trimestre se incrementó en 25.540 personas, un dato muy superior a los 10.500 de este último año.

El economista director de Consultoría de Corporación 5, José Miguel González, señaló que, desde la perspectiva interanual, los datos siguen siendo positivos, si bien “estamos en la parte descendente del crecimiento del ciclo económico; es decir, seguimos mejorando, pero a tasas desaceleradas, y como el crecimiento económico es la principal variable explicativa del empleo, está reaccionado de esta forma”.

Hasta aquí, la evolución del empleo ha seguido la tendencia prevista y ya adelantada por diversas instituciones, como la CEOE de Tenerife, la Cámara de Comercio y el propio Gobierno de Canarias, en torno a una cierta desaceleración en el Archipiélago. La sorpresa ha venido con los datos trimestrales de la EPA, que revelan una destrucción de 14.100 empleos en relación con el segundo trimestre y un incremento del paro de 15.100 personas, el 9,6% más, muy por encima de la media nacional, del 2,3%, en un contexto en el que la población en edad y disposición de trabajar solo creció en mil personas.

El descenso de la ocupación se produjo especialmente entre las mujeres, con 11.070 afectadas, frente a 2.900 hombres. Además, los datos de la encuesta muestran que la pérdida de puestos de trabajo tuvo su mayor repercusión en el empleo público, con 7.000 empleos menos, mientras que los asalariados en el sector privado aumentaron en algo menos de mil. Además, se produjo una importante pérdida de empleo trimestral entre los trabajadores por cuenta propia, con 9.630 ocupados menos.

Los datos por sectores y actividades muestran que las principales pérdidas de empleo se produjeron en aquellas vinculadas a la administración pública y defensa, además de las actividades profesionales, científicas, técnicas y administrativas.

Agricultura, industria, construcción, comercio y hostelería registraron crecimientos en sus cifras trimestrales de ocupación.

Datos en duda

El presidente de la Cámara de Comercio de la provincia tinerfeña se mostró sorprendido por unos datos trimestrales “realmente negativos, con un crecimiento muy significativo del número de parados y también una caída de los ocupados que en ningún caso se corresponde con la situación económica que estamos viviendo”.

Sesé apuntó que “si bien, como apuntábamos el pasado jueves, pudiera estar produciéndose una cierta ralentización en el ritmo de crecimiento, las previsiones eran que el empleo se hubiera comportado bien, ya que indicadores como los afiliados a la Seguridad Social o el número de parados registrados de julio, agosto y septiembre ponían de manifiesto un buen comportamiento del mercado de trabajo”.

En este sentido, apuntó la posibilidad de que se haya producido alguna anomalía en la muestra de la Encuesta de Población Activa o una distorsión de los datos, por lo que consideró oportuno “esperar los siguientes trimestres para comprobar si este es un dato puntual o, si por el contrario, el mercado laboral sigue esta dinámica, que entendemos que no será así”.

Por su parte, José Miguel González, achacó el aumento de la tasa de paro a una doble variable: “El incremento de la población activa ha generado tal presión sobre el número de desempleados que éstos se han incrementado desde la perspectiva trimestral, que, además, se ha visto sobrealimentada con la disminución de la población ocupada”.