La cadena de depilación láser y estética 360Clinics ha cerrado sus centros en Tenerife sin previo aviso, dejando a cientos de clientas con tratamientos financiados y a trabajadoras que aseguran no haber cobrado sus sueldos.
La empresa operaba en la Isla en tres centros comerciales, en Alcampo La Laguna, Carrefour Añaza y Meridiano, pero en los últimos meses solo seguía en funcionamiento el local de Santa Cruz de Tenerife trasladado al exterior, en la avenida Tres de Mayo, bajo un nuevo nombre: Clinics EOS Tenerife.
El pasado martes, 28 de octubre, las clientas recibieron un mensaje en el que se les “alertaba” de la suspensión de la actividad: “360Clinics le informa que está en proceso de reorganización interna y suspende temporalmente la actividad de su centro de EOS Tenerife. Le contactaremos pronto”. Desde entonces, la clínica figura en Google como “cerrado temporalmente” y no existe un canal activo para contactar con la empresa.

Las trabajadoras llevan meses sin cobrar
Una de las extrabajadoras del centro de Santa Cruz de Tenerife, Gara Hernández, ha contado a DIARIO DE AVISOS que la situación laboral dentro de la empresa era irregular desde hacía meses.
En su caso, fue contratada el pasado 26 de junio y despedida un mes después. “Cobré los pocos días que me correspondían de junio. Trabajé todo julio y, el último día, la directora me dijo que me echaban porque no superaba el periodo de prueba”, explica.
Además, asegura que la empresa nunca le entregó copia de su contrato ni de los documentos firmados al inicio: “Solo hicieron una copia, la de ellos. La he pedido incontables veces, pero recursos humanos no responde nunca”.
La extrabajadora afirma que ha enviado numerosos correos solicitando su documentación y el salario pendiente. “Cuando por fin me contestaron, me dijeron que no era forma de pedirlo, pues tuve que enviar correos a diario. A día 28 de octubre sigo sin cobrar”, explica. El caso está ya en manos de una abogada y tiene juicio señalado para marzo de 2027 por reclamación de cantidad.
Según relata, los retrasos en el pago de las nóminas se venían produciendo desde enero de 2025. “A las compañeras les estaban pagando tarde. Algunas cobraban el 10 o el 22 del mes siguiente. Otras ni eso”, indica. También asegura que una inspectora de Trabajo visitó el centro y solicitó las nóminas, pero la empresa no las había entregado.
En cuanto al funcionamiento interno, describe una plantilla que trabajaba de lunes a sábado sin los descansos correspondientes: “No nos daban el día libre que correspondía por trabajar seis días. Muchas veces ni siquiera teníamos tiempo para parar a comer”.
A pesar de conocer la posibilidad de cierre, la dirección habría ordenado seguir vendiendo tratamientos: “Les habían mandado un correo electrónico diciendo que lo más probable era que el centro se cerrara, pero que siguieran vendiendo bonos”.
“Pagamos miles de euros y nadie responde”
En Tenerife, el cierre ha afectado a cientos de clientas, muchas de ellas con contratos de financiación activa. Los importes oscilan entre los 500 y los 3.000 euros, según los testimonios recabados. La mayoría de las afectadas se enteró del cierre por el mensaje automático del pasado martes o al acudir presencialmente al local y encontrarlo cerrado.
Una de ellas contrató en noviembre de 2021 un tratamiento de depilación con sesiones cada dos meses. Pagó 1.153 euros mediante una financiera externa, aunque asegura que en el contrato “no aparecía el nombre de 360Clinics, sino el de otra empresa vinculada”.
Tras el cierre, intentó contactar a través de redes sociales y correo electrónico sin obtener respuesta: “Me dicen que en Tenerife no hay centro, que están reorganizando, pero en Madrid sí están operativos y ofrecen nuevos tratamientos”.
Otra usuaria contrató dos servicios para su madre, uno de ellos un tratamiento valorado en 1.600 euros y otro adicional de 900 euros hace apenas dos meses. “Pagamos todo y no se hizo ningún servicio. No contestan al teléfono ni al WhatsApp, solo ponen que están cerrados temporalmente”, explica. En su caso, los pagos se realizaron con cuotas mensuales aún activas.
Cuando intentaba contactar con algún dirigente en la Isla, una de las afectadas logró hablar con una clínica de la misma cadena en Valencia, donde una trabajadora le confirmó que llevaba “dos meses sin cobrar” y que “todas las tiendas habían cerrado en Canarias”. “Me dijo que estaban fundidos a llamadas, que todo el mundo estaba igual que yo”, añade.
Otra clienta cuenta que descubrió el cierre al intentar pedir cita: “Me dijeron que el sistema estaba caído. Luego vi el cartel de ‘cerrado temporalmente’. Nadie avisa. No hay teléfono, ni correo, ni nada. Solo silencio”. Explica que su tratamiento se encontraba a mitad y que “las sesiones se espaciaban tanto que era imposible completarlo a tiempo”.
Algunas de las afectadas se están organizando en grupos de WhatsApp para coordinar una reclamación conjunta ante Consumo. Varias han iniciado también gestiones con las entidades financieras implicadas para suspender los pagos. “Estamos pagando algo que no vamos a recibir. Nadie da la cara. Y la empresa sigue anunciándose en redes sociales con promociones”, lamenta una de ellas.
En la web oficial de la cadena, el formulario de contacto continúa activo, pero ninguna usuaria ha recibido respuesta directa. Los mensajes automáticos que envía la empresa son idénticos: «360Clinics se encuentra en un proceso de reorganización interna, lo que ha implicado la suspensión temporal de la actividad en algunos centros. Durante este proceso no se están tramitando devoluciones ni modificaciones contractuales».
Mismo modus operandi en todo el país
El caso de Tenerife no es aislado. En las últimas semanas, se han registrado cierres similares de 360Clinics en ciudades como Ourense, Vigo, Sevilla y Elche, según medios locales.
En Galicia, cerca de 80 personas resultaron afectadas por el cierre repentino de uno de sus centros, y en plataformas como la OCU y Change.org se acumulan denuncias por cierres sin aviso, impagos y promesas de reembolso incumplidas.
Una extrabajadora del centro de Elche explicó en TikTok que el 18 de diciembre de 2024 les comunicaron una “pequeña reforma” y cancelaron la agenda de citas. Horas después, se les informó del cierre definitivo. “Nos dijeron que no era por insolvencia y que nos pagarían todo, pero no han pagado ni los días trabajados. Cerraron de un día para otro”, afirmó.
Sin respuesta
En Tenerife, la clínica de la avenida Tres de Mayo sigue cerrada. Las puertas permanecen bajadas, el rótulo encendido y los teléfonos inactivos. Ni la empresa ha ofrecido explicaciones públicas ni las afectadas han recibido indicaciones sobre posibles devoluciones. Tampoco ha contestado a la llamada de este medio.
Mientras tanto, las clientas continúan pagando cuotas de tratamientos no realizados, las trabajadoras reclaman los sueldos pendientes y crece la incertidumbre sobre el futuro de la marca en las Islas.





