La Dirección General de Tráfico (DGT) estrenó en julio un catálogo renovado de señales de circulación. La actualización, avalada por el Gobierno, persigue poner al día la normativa y ajustarla a los cambios tecnológicos, sociales y de movilidad. En esta ocasión, el foco recae en la regulación de los semáforos.
Entre los cambios sobresale la señal S-991c. Saltársela puede implicar una multa y la retirada de puntos del permiso de conducir. Es de formato rectangular, con fondo blanco, y muestra los pictogramas de un turismo, un camión y una moto junto a un semáforo en rojo. Esta señal ya está presente en numerosos cruces de ciudades como Madrid y Barcelona.
Función con los semáforos
La función de esta señal es advertir sobre la presencia de un “control de semáforos en rojo”, es decir, un radar que detecta a los vehículos que no respetan la luz roja. Según datos de la DGT, actualmente existen más de 500 dispositivos de este tipo en España.
El sistema se instala en postes próximos a los semáforos, aproximadamente a 25 metros de la línea de detención. Su funcionamiento es automático: cuando la luz pasa a ámbar o a rojo, la cámara capta dos fotografías, una antes de la línea de parada y otra cuando el vehículo la sobrepasa por completo.







