El Ayuntamiento de Santa Cruz ha aprobado en Junta de Gobierno la adjudicación del contrato para la redacción del proyecto del parque infantil inclusivo Santa Catalina, que se ubicará en la zona de La Gallega y abarcará una superficie de más de 10.000 metros cuadrados, lo que lo convertirá en el segundo espacio infantil más grande de Tenerife, después del de Puerto de la Cruz.
La licitación de los trabajos, que han tenido que esperar tres años desde su anuncio, ha recaído en la empresa Jiménez Bazán Arquitectos, por un total de 71.000 euros, que será la encargada de la redacción del proyecto, dirección facultativa de las obras y coordinación de seguridad y salud de esta ambiciosa iniciativa que va destinada a construir una gran zona infantil en el parque Santa Catalina, sito en el citado barrio del Suroeste, y que supondrá una inversión total de un millón de euros.
Dicha actuación nació tras el intento inicial de ejecución del proyecto en el marco de la estrategia EDUSI para la zona metropolitana, financiada por fondos europeos a través del Cabildo de Tenerife.
En 2022, se elaboró un primer proyecto limitado a 3.600 metros cuadrados por la restricción presupuestaria puesta por la corporación insular de un millón de euros. Por lo tanto, aspectos esenciales como pavimentación, recogida de aguas pluviales, alumbrado y mejora paisajística quedaron excluidos.
En marzo de 2023, el Cabildo sacó a información pública el proyecto técnico. La falta de ejecución durante el anterior mandato llevó a la pérdida de esa financiación, por lo que Ayuntamiento y Cabildo firmaron un nuevo convenio en junio de 2024 para incluir el proyecto en el programa municipal Suroeste Avanza.
El alcalde, José Manuel Bermúdez, comentó en su día que el proyecto no solo se centra en crear el mayor parque infantil inclusivo de Tenerife, sino en regenerar una zona actualmente infrautilizada y en obsolescencia que se convertirá en un referente de juego inclusivo para niños con diferentes capacidades”.
Accesibilidad
El nuevo proyecto transformará el parque actual en un espacio accesible, integrador y sostenible. Se garantizará la accesibilidad universal para niños con diferentes capacidades físicas, sensoriales y cognitivas, sin comprometer la diversión de todos los menores.
Estará dividido en diversas zonas temáticas que fomenten la creatividad, el juego libre, la estimulación multisensorial, la interacción cooperativa y espacios tranquilos.
Uno de los aspectos clave del diseño será el equilibrio entre naturaleza y urbanización: el 75% del área estará ajardinado, con arbolado y vegetación frondosa, frente a un 25% de pavimento.
El parque ocupará la plataforma central del recinto, actualmente infrautilizada, donde se encuentra una cancha de bochas, un pequeño parque infantil y un circuito para bicicletas, dotándolo de nuevo mobiliario para juego y ocio.





