La fe mueve montañas, pero la devoción y el fervor hace ebullir los sentimientos más puros. Así ocurrió ayer, cuando la Virgen de Candelaria, en su peregrinaje desde la Villa Mariana hacia Santa Cruz, hizo su parada más emotiva en el Hospital Universitario de La Candelaria, que lleva su nombre, y donde fue recibida por más de 300 personas entre pacientes y familiares, así como por el personal sanitario.
Pese a llegar con casi una hora de retraso, los enfermos tuvieron aún que esperar otra hora más a la intemperie para verla aparecer en la entrada principal del Hospital, donde aguardaban, envueltos en mantas, en sillas de ruedas, alguno encamado y otros hasta portando goteros. Un retraso debido al cambio de la imagen desde la urna al trono que se tornó en llantos de emoción y vítores de alegría al verla aparecer ante ellos.
Ángeles, una de las pacientes que aguardaba junto a su hija, la llegada de la Virgen, estaba más que emocionada. “Soy devota de la Morenita desde que eran chiquita y tenerla tan cerquita me emociona. Le pido ayuda y que me dé salud a mi y a mi familia y, además, que nos proteja a todos que ya bastante está mal todo”.
También Francisca esperaba ilusionada por ver a la imagen. Había sido operada el día anterior y apenas podía hablar, pero indicó que “le pido salud y que salga pronto de aquí”. Una petición a la que se unía David, un joven que había sufrido un grave accidente de bicicleta y que “aunque no soy muy creyente, pues ya que la Virgen nos visita le pediré una pronta recuperación”, afirmó.
Por su parte, el gerente de La Candelaria, Óscar Díez, dio la bienvenida a la Virgen acompañado del obispo nivariense, Eloy Santiago, y agradeció la parada de la Morenita en este Hospital que en breve cumplirá 60 años de dedicación y atención a la población tinerfeña. “En nombre de la dirección y de todos los trabajadores de este centro que lleva el nombre de Candelaria, queremos felicitar a la diócesis Nivariense y a todas las administraciones involucradas en la organización de esta visita”, subrayó.
Mientras, el doctor Miguel Ángel Hernández, tomó la palabra en nombre de los pacientes y el personal para agradecer la visita. “Sentimos que hoy tu mirada de madre contempla, con absoluta claridad, cuanto albergan nuestros corazones. En este sencillo y emotivo acto percibimos tu caricia protectora, con la seguridad de que estás a nuestro lado y sabes leer en nuestra intimidad”.
Por su parte, Monseñor Santiago dijo durante su discurso que “María nos ayuda a seguir adelante. Porque somos seres necesitados y vulnerables. A veces pensamos que podemos con todo y se nos olvida que somos seres limitados. La presencia de la imagen en el Hospital nos recuerda esta verdad. La importancia de cuidarnos y de cuidar a los demás”.
Esperanza
Un mensaje de esperanza a los enfermos de La Candelaria que estuvo acompañado de aplausos y numerosos vítores espontáneos de ¡Guapa! Además, varias personas que portaban guitarras quisieron entonar en varias ocasiones el popular estribillo de la isa que dice “Virgen de Candelaria, la más bonita, la más morena, la que extiende su manto desde la cumbre hasta la arena”.
La visita al centro hospitalario, después de la anterior hace siete años, finalizó con una ofrenda floral a la Morenita y la entrega de una imagen en miniatura de la Virgen al centro, para desde ahí continuar el recorrido de Candela en dirección a Los Gladiolos. Un trayecto, en el que la Morenita se mostraba ya sin la urna protectora, y que estuvo acompañado por cientos de personas que aguardaban en el exterior del Hospital para verla de cerca y poder sentirla un poco más en sus pieles, sus mentes y, sobre todo, sus corazones.












