santa cruz

Una necrópolis con más de 130 años de existencia junto a la playa de Las Teresitas

Las obras de restauración del histórico camposanto, ubicado junto a Las Teresitas, se prevé que concluyan a finales de año tras una larga lucha mantenida por los vecinos para recuperar este espacio

El cementerio de San Andrés, popularmente conocido como Traslarena, guarda tras sus muros 132 años de historia, cultura y memoria. Ubicado junto a la santacrucera playa de Las Teresitas, este curioso camposanto se prepara para volver a renacer de las cenizas, después de que los largos conflictos mantenidos entre las administraciones públicas y los vecinos del pueblo de pescadores lo condenaran a un estado de abandono y de ruina.

Tras la lucha vecinal en defensa de su necrópolis, en 2023 se selló un acuerdo entre el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Santa Cruz para impulsar la rehabilitación del cementerio, con el objetivo de recuperarlo como espacio de memoria gracias a unas obras que se pusieron en marcha el pasado junio y que incluyen la restauración de la capilla, la construcción de un centro de interpretación y la colocación de una placa conmemorativa con los nombres de los enterrados. Unos trabajos que se prevén concluir a finales de este año para que, por fin, San Andrés vuelva a abrir las puertas de este lugar único en el mundo.

El cementerio, de unos 60 metros de largo por unos 40 de ancho, está rodeado por una pequeña tapia baja que permite observar desde el exterior las largas hileras de cruces de madera, mármol o hierro que marcan el lugar exacto donde reposan los restos de los antepasados de una comunidad humilde bajo una capa de tierra de color ceniciento.
Junto al muro que da al noreste, se alza una capilla que hasta hace poco corría el riesgo de derrumbe, pero que ahora ya ha sido restaurada, enfoscada y pintada vislumbrando una transformación que, poco a poco, va vistiendo de esperanza a este recinto funerario. Tras ella, luce un gran cartel publicitario, que según explica a DIARIO DE AVISOS el portavoz de la asociación de Vecinos El Pescador de San Andrés, Marcos Cova, “se va a retirar próximamente”.

Cova, uno de los impulsores de la movilización vecinal que logró la implicación de Patrimonio Histórico del Gobierno canario y del Ayuntamiento capitalino para la rehabilitación del Traslarena, hoy muestra su alegría por el avance de los trabajos acometidos en el cementerio “después de 132 años”. Una demanda histórica del pueblo de San Andrés que comenzó en 2018.

“La actual asociación de vecinos inició en septiembre de ese año una campaña con el fin de salvar el cementerio, por la cual se repartieron huchas entre los residentes para recaudar fondos, con lo que se logró la reposición de más de 170 cruces. Los trabajos los realizaron diferentes carpinteros y después los vecinos se organizaron para pintar los crucifijos, al tiempo que limpiaban el camposanto e incluso restauraban varias lápidas en estado ruinoso”.

No obstante, hubo que esperar hasta septiembre de 2023 para que la concejalía del distrito de Anaga del Consistorio se implicara en el proyecto, poniéndose en contacto con Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias para pedir ayuda en nombre de la asociación de vecinos.

“Recibimos la llamada del director del área, Miguel Ángel Clavijo, a quien le comentamos que al día siguiente íbamos a trabajar en los exteriores de la capilla porque tenía unos agujeros enormes en las paredes que debíamos de tapar cuánto antes a fin de evitar su desplome. Nos citamos con los responsables políticos y técnicos al par de días en el cementerio, para que así conocieran el problema sobre el terreno y fueran conscientes de la lucha del pueblo de San Andrés por conservar este pedacito de tierra que tanto significa para nosotros”, recuerda Cova.

Un encuentro fructífero, ya que el 1 de noviembre de 2023, tuvo lugar una multitudinaria asamblea de vecinos junto al Gobierno de Canarias en la que se dio a conocer el proyecto de rehabilitación del Traslarena. “Aquel encuentro marcó un hito histórico, pues por primera vez en más de 130 años el pueblo de San Andrés se sentó con una administración para garantizar el futuro de nuestro camposanto., lejos de los intereses especulativos de un Ayuntamiento que en los años 70 quiso derruir este recinto”, relata.
Ahora, los residentes del pueblo de pescadores esperan como agua de mayo a que concluyan las obras en ejecución, las cuales cada día van inspeccionando y fotografiando para comprobar su avance. “Estamos impacientes por ver como nuestro querido cementerio vuelve a lucir con dignidad tras una lucha larga que hemos mantenido para salvar Traslarena. Es un gran paso y una victoria de todos”, comenta Cova.

La inauguración del rehabilitado cementerio que reposa junto a la arena de Las Teresitas irá acompañada de una exposición, así como de la publicación del libro titulado El cementerio de Traslarena. Una historia de lucha y resistencia en San Andrés, en el que se recopila la historia de este camposanto, junto a episodios peculiares y curiosos a lo largo de sus más de 130 años de existencia.

Desde el año 1893

Traslarena surgió a finales del año 1893, cuando una epidemia de cólera morbo se extendió por Santa Cruz y empezó a cobrarse vidas en San Andrés. Hasta un total de 40 vecinos fallecieron afectados por esta enfermedad y, aunque en aquellos años existía un cementerio en la trasera de la iglesia, conocido como cementerio viejo, los vecinos en su intento de atajar la enfermedad y evitar su propagación decidieron enterrar los cadáveres fuera del pueblo. Fue así como se creó este camposanto junto a la playa del mismo nombre, el cual poco a poco se convirtió en el lugar de reposo de los habitantes de este núcleo costero.
Asimismo, el 21 de febrero de 1898, en las costas de Taganana, se produjo el naufragio del barco Flachat, en el que perecieron 77 personas, muchas de las cuales fueron también enterradas en Traslarena por causas diversas. El cementerio iba creciendo, por lo que en 1911 se construyen los muros de cerramiento para evitar las acometidas de las mareas y, en 1930, una pequeña edificación que hacía las veces de cuarto de autopsias y capilla, se erigió sobre el terreno.
En cambio, el 13 de enero de 1976, los intereses del Ayuntamiento de Santa Cruz intentaron poner fin al camposanto, aunque numerosos vecinos plantaron cara a las maquinarias para defender este recinto. Hombres y mujeres montaron guardia noche y día en la puerta de la necrópolis, exigiendo soluciones reales y un cementerio en condiciones. Una lucha por la que se consiguió que se declarase Traslarena como lugar patrimonio histórico de la ciudad.
Desde ese año, y hasta la actualidad, el deterioro del camposanto ha ido en aumento, un tiempo en el que se han profanado tumbas, se han vivido inundaciones que han provocado la desaparición de cruces, lápidas y sepulturas, a lo que se unió al abandono del lugar de enterramiento por parte de algunas familias del lugar, lo que contribuyó a su deterioro.