Un grupo de investigadores del Campus de la Universidad de Valladolid en Soria ha identificado un cedro canario de 1.544 años en el Parque Nacional del Teide.
Se trata del árbol vivo más antiguo de la Unión Europea, según el hallazgo presentado por la Fundación Endesa, el Cabildo de Tenerife y la Universidad de Valladolid.
La investigación forma parte de un proyecto para la conservación y protección de la flora endémica del espacio natural.
El ejemplar supera al hasta ahora considerado el árbol más longevo de la UE, conocido como Bárbol, también localizado en esta zona, que cuenta con 1.481 años.
El descubrimiento se ha producido en el marco de una línea de trabajo centrada en la restauración de los cedrales del Teide y el estudio de sus poblaciones históricas.
El equipo de la Escuela de Ingeniería de la Industria Forestal, Agronómica y de la Bioenergía (EiFAB), del Campus Duques de Soria, accedió con ayuda de escaladores locales a los árboles situados en cortados del Parque Nacional del Teide para recoger muestras de madera.
El procedimiento ha permitido inventariar y caracterizar ejemplares localizados en áreas de difícil acceso.
8 árboles excepcionales
Las muestras obtenidas se analizaron mediante la técnica de carbono 14, lo que permitió datar 25 ejemplares.
Los resultados revelan una población excepcional: ocho de ellos superan los mil años y tres tienen más de 1.500 años. El estudio confirma que estas unidades pertenecen al resto de una antigua población de cedros que habría ocupado una parte considerable del Parque Nacional del Teide.
Gabriel Sangüesa Barreda, profesor de la Universidad de Valladolid y participante en las labores de muestreo, señaló que se trata de una de las concentraciones de árboles milenarios más relevantes de la Unión Europea y atribuyó su conservación a la inaccesibilidad del terreno donde se encuentran.
El proyecto ha requerido labores de muestreo en cortados verticales y la colaboración de escaladores especializados para acceder a los ejemplares más remotos. Ese trabajo conjunto ha permitido identificar esta población en áreas prácticamente inaccesibles.
Juan Ignacio Ferrer, responsable de Biodiversidad de la Fundación Endesa, subrayó el papel del proyecto en el proceso de restauración de los cedrales del Teide. Por su parte, José Miguel Olano, profesor de la UVa en Soria, destacó que la iniciativa evidencia los resultados obtenidos mediante la cooperación entre instituciones y el ámbito científico en la protección del patrimonio natural.






