El Faro de Anaga, ubicado sobre la punta de Roque Bermejo, es uno de los siete faros dependientes de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife. Se trata del más antiguo de Canarias, pues comenzó a construirse en 1861.
El acceso a esta atalaya se realiza principalmente por mar, en un embarcadero junto a la playa, desde el que se llega al faro por una pista, en la que se apoya en un muro de contención que ha sufrido un deslizamiento, originado un derrumbamiento parcial que imposibilita ahora el tránsito, algo vital para el mantenimiento de la infraestructura.
Por ello, Puertos adjudicó a finales de octubre el contrato de obras para la rehabilitación del muro caído, otorgando los trabajos a Señalizaciones Tenerife, la única que concurrió. El importe asciende a 325.500 euros y el plazo de ejecución es de tres meses.
El pasado mayo, la Autoridad Portuaria contrató a la empresa Adriale Ingeniería para realizar un proyecto técnico con el objetivo de acometer la obra de reposición del muro, de unos 10 metros, donde uno de sus tramos derrumbado hace casi inaccesible acceder por mar.
Para la rehabilitación se ha planteado un nuevo muro que vaya anclado al terreno mediante bulones, con el fin de que sirva de contención de la pista.
Además, debido al escaso o nulo mantenimiento que tendrán dichos anclajes, los ingenieros encargados del proyecto recomiendan dejar las cabezas embestidas en la viga y colocar un forro de mampostería hormigonada de 30 centímetros de espesor.
Debido a la dificultad del terreno para llevar maquinaria y trabajadores, el estudio propone el transporte mediante embarcaciones diarias, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. En este sentido, añade que es de prever que no haya inconvenientes para que las obras finalicen antes de un año.






