sanidad

Uno de cada cinco canarios prefiere Internet al médico para un diagnóstico

Un estudio revela el uso creciente de la tecnología, que en ocasiones sustituye la visita al médico, y el auge de las consultas sobre salud a la Inteligencia Artificial, que realiza el 73% de la población isleña
Un 41% de los jóvenes recurre a buscadores o influencers para autodiagnosticarse. DA
Un 41% de los jóvenes recurre a buscadores o influencers para autodiagnosticarse. DA

La cifra de personas que recurren a Internet o a la Inteligencia Artificial (IA) para realizar consultas sobre salud o incluso autodiagnosticarse posibles enfermedades crece de manera vertiginosa, de manera que esta herramienta no se percibe solo como un complemento, sino que en ocasiones se usa como sustituta de la primera consulta con un profesional. De hecho, para uno de cada cinco canarios, el 19,8%, el autodiagnóstico digital se ha convertido en su primera opción cuando aparece un problema de salud.

Entre los jóvenes, esta preferencia es aún mayor, ya que el 41,8% escoge buscadores, influencers o herramientas de IA antes que acudir al médico o a urgencias. De los 65 a los 75 años, el porcentaje desciende al 10,6%.

Además, siete de cada diez personas (el 73,2%) en Canarias utilizan la IA para consultar un problema médico o una dolencia relacionada con su salud, el segundo porcentaje más alto de España, muy superior a la media nacional (66,4%).

En este sindicador se observa también una brecha generacional: a nivel nacional, 9 de cada 10 jóvenes entre 16 y 19 años acude a esta tecnología para informarse sobre salud (la mitad de forma frecuente o siempre). Entre la población de 65 a 75 años, la utilizan el 41,7% de las personas.

Estas son las principales conclusiones del último estudio de salud de Línea Directa, Los peligros de autodiagnóstico digital, desarrollado junto a Ruth Castillo-Gualda, doctora en psicología y experta en Inteligencia Emocional, y el doctor Justo Menéndez, médico especialista con más de 30 años de experiencia, y jefe de Urgencias, ambos profesores de la Universidad Camilo José Cela (UCJC). El objetivo del estudio es analizar el auge del uso de la IA en España, cómo se relaciona esto con la salud física y mental y ofrecer recomendaciones para usar esta herramienta de manera responsable.

Ruth Castillo expuso ayer, durante una rueda de prensa virtual que, en el caso de la población de más edad, su uso se sitúa en torno al 40% y que la disponibilidad, la rapidez, las listas de espera actuales en el sistema sanitario y la inmediatez son los principales motivos por los que se recurre a herramientas de Inteligencia Artificial como ChatGPT, Gemini o Copilot.

“Los jóvenes de 16 hasta los 34 años declaran también que perciben la Inteligencia Artificial como un espacio de mayor intimidad y donde se sienten más escuchados”, aseguró Ruth Castillo, experta en inteligencia emocional y desarrollo infanto-juvenil. Tras ello, detalló que las mujeres y los jóvenes son el grupo poblacional “más sensible” al juicio social, y que son precisamente los que más perciben que la IA “no les juzga cuando quieren consultar” sobre sus preocupaciones o inquietudes.

De hecho, las mujeres han mostrado esta sensación en hasta diez puntos porcentuales más que los hombres. En el caso de los jóvenes, un 35 por ciento se ha expresado de esta forma.

Los datos de más de 1.700 personas encuestadas también muestran la existencia de algunas diferencias territoriales con comunidades como Cataluña (24 por ciento), Murcia (22,1 por ciento) y Canarias (21,4 por ciento) con un uso más frecuente. Mientras tanto, Galicia (10,4 por ciento), Castilla y León (11,5 por ciento) y Cantabria (13,5 por ciento) son las que menos las usan.

El coautor del estudio, Justo Menéndez, subrayó la importancia de hacer un uso “racional y responsable” de este tipo de herramientas, que no deben sustituir a las consultas con profesionales médicos. “Es una tecnología que ha venido para quedarse, que está cambiando el mundo y, por tanto, también el modo de uso del sistema sanitario, pero en ningún caso una consulta con IA debe sustituir a una consulta con un profesional médico o psicólogo”, agregó. En relación a ello, ha pedido usarla con “sentido de la responsabilidad”, pues la IA cuenta con sesgos y “alucinaciones”, dando lugar a errores que se presentan como informaciones veraces y ciertas.

La IA se convierte en el ‘terapeuta digital’ de salud mental

El estudio sobre los riesgos del autodiagnóstico en Internet también revela que, en cuestiones de salud mental, para muchas personas la IA se convierte en un “terapeuta digital”. Quienes se sienten mal emocionalmente buscan apoyo en esta tecnología y tratan de aliviar la incertidumbre ante síntomas o preocupaciones de salud. Esta búsqueda de síntomas en la IA provoca, según declaran, más alivio que no hacer nada.

Sin embargo, es una sensación falsa de control y responsabilidad. En este contexto, la mitad de quienes padecen ansiedad o depresión en España recurre a la IA casi a diario para resolver dudas sobre salud.

Este uso intensivo contrasta con el uso mucho menor de pacientes con enfermedades físicas crónicas -como hipertensión (15%) o diabetes (13%)-, lo que apunta a que la dependencia de estas herramientas está mucho más ligada a necesidades psicológicas y emocionales que a problemas físicos.

De hecho, la búsqueda compulsiva de síntomas en entornos digitales, denominada cibercondría, se alimenta de ese círculo vicioso. A mayor malestar emocional, más búsquedas digitales con Inteligencia Artificial, que lejos de aliviar lo que hacen es agravar la situación.