Lo que durante años se consideró una postal casi exclusiva de destinos europeos como Canarias, Baleares o la Costa del Sol —turistas madrugando para “reservar” hamacas antes del amanecer— comienza ahora a verse también en algunas de las playas más visitadas del Sudeste Asiático, según informa Daily Mail.
El aumento de viajeros británicos y europeos en lugares como Bali, Phuket o Vietnam está generando un fenómeno que los analistas del sector turístico ya comparan con el turismo de masas que marcó la última década en España.
Según el Global Travel Report de World Travel Market, una parte creciente del turismo internacional —especialmente joven y británico— está sustituyendo destinos clásicos como Mallorca, Tenerife o Benidorm por enclaves asiáticos de larga distancia.
La consecuencia no es solo el incremento del número de visitantes, sino la exportación del mismo modelo de ocupación intensiva del espacio costero.
Gary Bowerman, analista de tendencias turísticas con sede en Kuala Lumpur, señala al medio británico que “los comportamientos asociados al turismo de masas no desaparecen cuando cambian los destinos; simplemente viajan con los viajeros”.
El experto menciona escenas que hasta hace poco se asociaban a Canarias o Baleares: toallas colocadas antes del amanecer, discusiones por el espacio en las zonas de hamacas, o colas para acceder a zonas comunes de piscinas y resorts.
En Phuket (Tailandia), Seminyak (Bali) o la bahía de Ha Long (Vietnam) ya se registran imágenes de playas saturadas al inicio del día, con turistas intentando asegurar tumbonas con el mismo sistema que hizo célebre a los destinos como las Islas.
El paralelismo es inevitable: Canarias lleva años lidiando con la imagen viral de hamacas reservadas al amanecer, especialmente en hoteles del sur de Tenerife y Gran Canaria. Una parte de la discusión pública sobre el modelo turístico en las Islas se ha construido, precisamente, a partir de esa ocupación anticipada de los espacios comunes.
Ahora esos mismos debates —turismo intensivo, convivencia entre visitantes y residentes, uso masivo del litoral, saturación de enclaves naturales— se trasladan a miles de kilómetros de distancia.







