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Buenas noticias para millones de jubilados: así subirán las pensiones mínimas en 2026

No todas las prestaciones aumentarán lo mismo
Buenas noticias para millones de jubilados: así subirán las pensiones mínimas en 2026

Diez millones de jubilados y beneficiarios del sistema público aguardan la actualización de sus pensiones para 2026. La cuantía final dependerá, una vez más, de cómo cierre la inflación este año. Aunque el dato definitivo del IPC aún tardará en conocerse, ya existen proyecciones bastante sólidas sobre cuánto crecerán las prestaciones el próximo ejercicio.

Desde la reforma de pensiones impulsada por José Luis Escrivá en 2022, las pensiones contributivas se revisan automáticamente cada inicio de año conforme a la media del Índice de Precios al Consumo de los doce meses previos. Esta regla quedó fijada en el artículo 58 de la Ley General de la Seguridad Social, que garantiza la revalorización anual de todas las pensiones contributivas —incluido el complemento de brecha de género— en función del IPC interanual medio.

El avance publicado esta semana sitúa la inflación de octubre en el 3,1%, dato provisional que deberá confirmarse el 14 de noviembre por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con esta cifra y la senda inflacionaria de los meses anteriores, los cálculos apuntan a que las pensiones contributivas subirán entre un 2,6% y un 2,7% en 2026.

El dato oficial no llegará hasta diciembre: el 28 de noviembre se conocerá el avance del IPC de noviembre y, el 12 de diciembre, el Gobierno fijará el porcentaje definitivo de revalorización.

Qué pensiones crecerán más que la inflación en 2026

No todas las prestaciones aumentarán lo mismo. Las pensiones mínimas y las no contributivas volverán a experimentar subidas superiores al IPC, tal y como establece la segunda fase de la reforma Escrivá, que persigue que estas pensiones alcancen en 2027 un nivel equiparable al umbral de la pobreza.

El Real Decreto-ley 2/2023 fija como referencia la pensión de jubilación contributiva con cónyuge a cargo para mayores de 65 años. Con ese objetivo, se aprobó un calendario gradual de incrementos adicionales, siempre por encima de la inflación, hasta que en 2027 se alcance ese umbral de referencia.

Para 2026, la norma determina que las pensiones mínimas se elevarán de forma extra para recortar a la mitad la distancia que aún exista respecto a esa cuantía objetivo. Este mismo criterio se aplicará a la pensión de viudedad con cargas familiares y a otras pensiones contributivas con cónyuge a cargo, salvo la incapacidad permanente total para menores de 60 años.

El resto de pensiones mínimas contributivas también recibirán incrementos adicionales —una vez aplicada la subida general por IPC— del 50% de la brecha pendiente.

En el caso de las pensiones no contributivas, el mecanismo es similar: la referencia para 2027 es el 75% del umbral de pobreza de una persona sola, y cada año la subida se diseña para acercarse a esa meta. En 2026, estas pensiones también aumentarán en un porcentaje adicional destinado a reducir a la mitad la diferencia existente.