El Mercado de Nuestra Señora de África, en Santa Cruz de Tenerife, acoge desde ahora el primer local de Poleto Gelato, una marca que apuesta por el helado elaborado en Canarias con ingredientes de proximidad. El establecimiento se sitúa junto al histórico kiosco de la música de la calle José Hernández Alfonso y presenta un diseño basado en materiales naturales y líneas contemporáneas, con referencias visuales a la laurisilva.
Esta apertura supone el inicio de la presencia directa de la marca ante el público general, aunque Poleto Gelato lleva años vinculada al sector gastronómico de la Isla. Desde 2017, sus polos artesanales —los llamados poletos— se sirven en hoteles y restaurantes de referencia en Tenerife, lo que ha permitido al equipo afianzar una reputación dentro del ámbito profesional.
Los impulsores del proyecto explican que contar con un espacio propio era una demanda creciente, tanto para acercar sus productos a nuevos consumidores como para reforzar el trabajo que se realiza desde Canarias en la heladería contemporánea.
Helados naturales
La oferta del local incluye una variedad de sabores elaborados con fruta fresca y sin colorantes ni aromas añadidos. Entre ellos figuran combinaciones como plátano con maracuyá, mango con pimienta rosa o el polo de fresa relleno de leche condensada, además de propuestas cremosas como pistacho y chocolate al 70%. La empresa trabaja con pequeños productores locales y mantiene un modelo basado en el kilómetro cero.
Junto a los helados, el establecimiento ofrece café de especialidad, zumos naturales preparados al momento y tazones de açai. El interiorismo apuesta por una combinación de cemento batido, madera clara y una paleta de verdes intensos, mientras que la terraza exterior permite seguir el ritmo cotidiano del mercado.
La marca subraya que su intención es crear un espacio que dé importancia al producto y a quienes lo elaboran, con una identidad visual coherente en todos los elementos del local, desde la vajilla hasta el diseño gráfico.
Poleto Gelato abre de miércoles a domingo, en horario de 9.30 a 20.00 horas, y se incorpora a la actividad gastronómica que en los últimos años ha fortalecido el papel de los productos locales en la oferta culinaria del Archipiélago.






