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El silo de Santa Cruz de Tenerife: un edificio único en el mundo que quieren derribar

El Colegio de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro reclama protegerlo y reutilizarlo: "Es un atentado contra el patrimonio de la ciudad"
El silo de Santa Cruz de Tenerife: un edificio único en el mundo que quieren derribar

Entre los edificios abandonados de Tenerife, el silo de Santa Cruz es quizá uno de los más desconocidos y enigmáticos. Su cercanía al antiguo Balneario de Santa Cruz de Tenerife ha contribuido a que muchos pasen por alto esta estructura, pese a su gran valor histórico e industrial.

Construido durante la dictadura de Franco, el silo formaba parte de la Red Nacional de Silos y Graneros, una iniciativa destinada a almacenar cereales, principalmente trigo, para hacer frente a la escasez alimentaria que afectó a Europa tras la Primera Guerra Mundial.

El Colegio de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro reclama proteger y reutilizar el silo de Santa Cruz, ante el anuncio de su inminente demolición.

El silo de Santa Cruz de Tenerife: un edificio único en el mundo que quieren derribar
El silo de Santa Cruz de Tenerife: un edificio único en el mundo que quieren derribar

Un edificio único

El silo de Santa Cruz, ubicado junto a la autovía de San Andrés (TF-11), destaca por ser el único de su tipo en Canarias. Se trata de un modelo tipo P, una tipología muy poco común en España, ya que solo se construyeron dos: uno en Málaga -ya demolido- y otro en la capital tinerfeña.

Estos silos tipo P eran instalaciones portuarias de tránsito de grano, donde el cereal llegaba, se almacenaba temporalmente y luego se distribuía por barco a otras zonas del país o, en el caso de Canarias, a las demás Islas.

Una silueta industrial que marcó una época

El perfil del silo de Santa Cruz es fácilmente reconocible por su torre vertical de almacenamiento, que en su momento representó un gran avance tecnológico. Esta torre permitía elevar el cereal mediante sistemas mecánicos, evitando el esfuerzo manual de los trabajadores.

Tal como describe el blog El Viajero Histórico, el proceso consistía en descargar el grano en tolvas subterráneas, desde donde era transportado a la parte superior mediante una torre de elevación y cintas mecánicas. Allí se distribuía por celdas verticales de ladrillo o cemento, donde quedaba protegido hasta su envío.

En el silo de Santa Cruz, el cereal se envasaba en la planta baja y luego era cargado directamente en barcos, lo que lo convertía en un punto estratégico para el comercio interinsular.

El silo de Santa Cruz y el final de una era industrial

El declive del silo de Santa Cruz llegó en la década de 1980, tras la entrada de España en la Comunidad Económica Europea (CEE). Con el fin del control público del trigo, la mayoría de estas instalaciones quedaron sin uso. Algunos silos del país se transformaron en museos o espacios culturales, mientras que otros fueron reconvertidos en lienzos de arte urbano.

Sin embargo, el silo tinerfeño quedó abandonado, convertido en un vestigio silencioso del pasado agrícola e industrial de la Isla. Hoy sigue en pie, como testimonio de una época de autarquía y almacenamiento estratégico, y como uno de los edificios más curiosos del patrimonio olvidado de Santa Cruz de Tenerife.

Piden no tirarlo

Ahora, el Colegio de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro reclama proteger y reutilizar el silo portuario de Santa Cruz.

La institución colegial insta a las autoridades pertinentes a abrir un proceso de consulta dirigido a técnicos, agentes culturales y ciudadanía en general que permita explicar su valor patrimonial y arquitectónico para adoptar “una decisión ajustada, informada y de interés general”.

Frente al anuncio de su inminente demolición, la decana del Colegio, María Nieves Febles, recalca que además de su valor estético y arquitectónico, esto supondría “perder parte del legado y de la historia de esta ciudad”.

Recuerda el Colegio que esta infraestructura está contemplada en el borrador del Catálogo de Protección del Patrimonio Cultural de Santa Cruz, documento que se encuentra en fase de tramitación como instrumento de ordenación de la ciudad.

“Administrativamente, está en pleno proceso de protección, por ello entendemos desde el COA que proceder a su demolición, sin antes pensar en otros posibles usos, es un atentado contra el patrimonio de la ciudad”, asegura Febles.

La decana del COA, junto a técnicos especializados en Patrimonio, mantendrá este miércoles una reunión con los responsables de la Autoridad Portuaria de Tenerife a los que trasladará la importancia de conservar y poner a disposición de los ciudadanos esta infraestructura.