Un vuelo que cubría la ruta Madrid–Medellín tuvo que desviarse de manera preventiva a Canarias después de que la tripulación alertara de un pasajero disruptivo a bordo.
La incidencia obligó a modificar el plan de vuelo y solicitar presencia policial y asistencia médica a la llegada.
Según informaron los controladores aéreos, el avión pidió aterrizar en Gran Canaria para garantizar la seguridad de pasajeros y tripulación.
Una vez aceptado el desvío, se recortó la ruta y la aproximación todo lo posible para facilitar un aterrizaje rápido y seguro, que se produjo sin incidencias.
Además del comportamiento alterado de uno de los ocupantes, la tripulación solicitó asistencia sanitaria en tierra para otro pasajero que presentaba una crisis de ansiedad.
A su llegada, el aeropuerto coordinó la intervención policial y médica, activando los protocolos habituales en este tipo de situaciones.
La tripulación del vuelo procedente de Madrid con destino Medellín requiere desviarse al aeropuerto de #GranCanaria solicitando presencia policial a su llegada por pasajero disruptivo a bordo. Posteriormente solicita también asistencia médica en tierra por pasajero con crisis de… pic.twitter.com/qWwDqNKavX
— 😉Controladores Aéreos 🇪🇸 (@controladores) December 25, 2025
Desde el colectivo de controladores se subraya que estos episodios se repiten con mayor frecuencia y generan un impacto directo en la operativa aérea, así como en la experiencia de quienes viajan.
Por ello, reiteran su apoyo a las tripulaciones y a los pasajeros que se ven afectados por incidentes de este tipo, insistiendo en que la seguridad es siempre la prioridad.
El caso vuelve a poner el foco en la importancia de la coordinación entre control aéreo, aeropuertos y servicios de emergencia para resolver con rapidez situaciones imprevistas en vuelo y minimizar riesgos, demoras y molestias a los viajeros.







