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Emotiva despedida a Casa Peter, el local de los perritos calientes más populares de Tenerife: “No podré llevar a mi nieto”

Decenas de usuarios han querido despedirse del establecimiento a través de las redes sociales
Emotiva despedida a Casa Peter, el local de los perritos calientes más populares de Tenerife
Emotiva despedida a Casa Peter y sus famosos perritos calientes.

El anuncio del cierre de Casa Peter, uno de los locales más conocidos de La Laguna, ha provocado una oleada de mensajes cargados de cariño, gratitud y nostalgia entre los lectores de DIARIO DE AVISOS.

Tras la publicación de la noticia, en la que se explica que los propietarios del local se jubilan, decenas de usuarios han querido despedirse del establecimiento a través de las redes sociales del periódico, compartiendo recuerdos personales y palabras de afecto.

Ya toca descansar Peter y Loli, un beso”, escribe una lectora en Facebook, en uno de los mensajes que mejor resume el tono general de la reacción: comprensión, respeto y cercanía. Otros usuarios han recordado su última visita con cariño: “Hace pocas semanas estuve, muy ricos y una atención magnífica”.

Para muchos, Casa Peter no era solo un lugar donde comer, sino un espacio ligado a la memoria personal y familiar. “De niña mis padres me llevaron. Luego llevé a mi hijo. Estoy viendo que no llevaré a mi nieto”, comenta una usuaria, en una reflexión que ha sido ampliamente compartida por otros lectores.

Historia de Casa Peter

Peter Larsen llegó a Canarias desde Dinamarca tras pasar un tiempo en Gran Canaria, donde trabajó en un quiosco y conoció a su esposa, Lis. Allí surgió la idea de instalar Casa Peter en La Laguna al considerar que la presencia universitaria ofrecía actividad suficiente para abrir un negocio de hostelería.

Abrió su primer local en 1968, en la zona de La Milagrosa, con 26 años. En aquel momento, los perritos calientes eran poco conocidos en la ciudad, lo que llevó pronto a añadir el “perro pequeño” al menú para quienes preferían que la salchicha no sobresaliera del pan.

Posteriormente, el negocio se trasladó a la calle San Agustín, donde alcanzó una gran popularidad, y llegó a contar con un segundo establecimiento en Ramón y Cajal, en Santa Cruz de Tenerife, que funcionó hasta que la reorganización del transporte en la zona redujo el tránsito de clientes.

Durante esa etapa, Larsen conoció a Bent Erik Nordstrom, conocido como Pastor, que se estableció en la Isla tras comenzar a colaborar en Casa Peter. Más tarde, el negocio se trasladó a Núñez de la Peña, número 3, donde se hacen perritos desde hace alrededor de cuatro décadas.

Pastor se convirtió en socio en este momento y asumió la gestión tras la jubilación del fundador en 1994, junto a su esposa, María Dolores Izquierdo, conocida como Loly.

Larsen mantuvo una estrecha relación con la gastronomía y costumbres locales. Además de su vida en el negocio, dedicó muchos años al motociclismo, realizando rutas internacionales en Harley Davidson, y obtuvo el título de piloto de aviación.

Las reacciones también muestran cómo el cierre se percibe como el final de una etapa. “Primero el Pacha (Pascual) y ahora Casa Peter”, lamenta otro comentario, mientras que hay quien resume el sentimiento con sencillez: “Una pena porque siempre que voy… todo tiene su fin, pues ahora que disfrute”.

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