Los barrios de El Perú, Divina Pastora, Villa Ascensión y Cuesta Piedra de Santa Cruz de Tenerife viven desde hace tiempo sumidos en la inseguridad y en problemas de convivencia derivados de la presencia continuada de personas con problemas de adicción que transitan por la zona, que consumen sustancias en la vía pública o causan reyertas, actos incívicos, deterioro del mobiliario urbano, ocupaciones irregulares y robos y hurtos, que afectan tanto a propiedades privadas como a comercios.
Una problemática a la que se une, además, la de mujeres en situación de prostitución y la de personas en situación de vulnerabilidad que han convertido estos núcleos en focos de conflictividad que mantienen en vilo a los vecinos que allí residen.
Por ello, el alcalde José Manuel Bermúdez y la concejala del distrito Salud-La Salle, Zaida González, han mantenido un encuentro con vecinos y representantes de comunidades del entorno, en la calle Eladio Roca Salazar, para conocer la situación y escuchar las propuestas en materia de movilidad y seguridad vial que reclaman los residentes.
Bermúdez anunció que “vamos a reforzar la coordinación con la Subdelegación del Gobierno y los cuerpos policiales para actuar con determinación y mejorar la seguridad en la zona, mientras que los servicios sociales intensificarán su intervención para favorecer procesos de atención y reinserción”.
En cuanto a movilidad, se pidió instalar pasos de peatones inteligentes; pasos elevados para reducir la velocidad del tráfico, una rotonda en un cruce conflictivo y habilitar una parada de guaguas.







