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Los tinerfeños reaccionan en masa a los rumores del cierre de Casa Peter, en La Laguna: “Es parte de nuestras vidas”

Por el momento, no existe confirmación oficial del cierre, pero el mero rumor ha servido para medir el peso emocional que este negocio mantiene entre varias generaciones de laguneros
Casa Peter
Los tinerfeños reaccionan en masa a los rumores del cierre de Casa Peter, en La Laguna. DA

Un simple post en Facebook ha bastado para desatar una auténtica ola de nostalgia, preocupación y también enfado en San Cristóbal de La Laguna. La página I Love La Laguna preguntaba esta semana si la ciudad está ante “los últimos servicios de Casa Peter”, el histórico local de comida rápida situado en el casco lagunero.

“Numerosos seguidores nos alertan que el histórico local de comida rápida, institución en la ciudad, cerrará sus puertas el próximo mes de enero”, continúa la publicación.

Por el momento, no existe confirmación oficial del cierre, pero el mero rumor ha servido para medir el peso emocional que este negocio mantiene entre varias generaciones de laguneros.

Patrimonio de La Laguna”, “una institución” o “parte de nuestras vidas” son algunas de las expresiones que se repiten en los mensajes de usuarios que aseguran llevar acudiendo al local desde que estaba en la calle San Agustín, cuando hacer cola para tomar un perrito caliente formaba parte del ritual estudiantil.

Un símbolo de “la Laguna que fue”

Muchos comentarios van más allá del supuesto cierre de Casa Peter y se convierten en un desahogo colectivo sobre la transformación del casco histórico. Varias personas sostienen que la ciudad “ha perdido su esencia”, que “ya no es la misma” y que se parece “a cualquier ciudad impersonal de Europa”, con las mismas franquicias, las mismas tiendas y un turismo que, a su juicio, desdibuja la vida cotidiana de barrio.

Algunos usuarios hablan directamente de “patrimonio que se está dejando morir” y enlazan el presunto adiós de Casa Peter con el cierre de otros locales emblemáticos en los últimos años. “No puedo creer que se sigan cerrando los negocios que hicieron de La Laguna un lugar único”, lamenta una vecina. Otro se define como lagunero de toda la vida y admite que tiene “ganas de llorar” al pensar en la desaparición de estos establecimientos.

Tradición, sabor y recuerdos compartidos

Si algo ponen de manifiesto los comentarios es que Casa Peter forma parte del imaginario colectivo lagunero. Son muchos los vecinos que recuerdan haber ido de niños con sus padres, luego con amigos y ahora con sus propios hijos.

Hablan de “los mejores perritos calientes”, de las “colas kilométricas” en los años setenta, ochenta y noventa, y de un trato “amable, cariñoso y familiar” por parte de quienes han estado al frente del local.

Junto a la nostalgia, varios mensajes lanzan un llamamiento práctico: volver a consumir en los negocios de toda la vida. “¿Cuánto tiempo hace que la gente que se lleva las manos a la cabeza no va a Casa Peter?”, se pregunta una usuaria, que recuerda que el apoyo al comercio local no puede limitarse a la queja en redes sociales.

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