Puerto de la Cruz albergará la Unidad Comarcal de Atención a Víctimas de Acoso Escolar, una iniciativa aprobada por unanimidad en el último pleno del Ayuntamiento que constituye un paso decisivo en la defensa de los derechos de la infancia.
La moción, presentada por la Asamblea Ciudadana Portuense (ACP) y respaldada por todos los grupos políticos (PP, CC y PSOE), nace con la vocación de convertirse en un recurso especializado, cercano y coordinado que dé respuesta integral a una de las formas de violencia que más preocupa hoy a la comunidad educativa y a la sociedad en su conjunto.
El acuerdo plenario reconoce que el acoso escolar no es un problema aislado ni puntual, sino una forma de violencia entre iguales que se ejerce de manera repetida y prolongada en el tiempo, basada en una relación de poder desigual que deja profundas huellas en quienes la sufren. Una violencia que ya no se limita al aula o al patio del colegio, sino que se extiende fuera de los centros y se intensifica a través del ciberacoso, convirtiendo la experiencia de la víctima en una situación de hostigamiento constante, las veinticuatro horas del día.
Las consecuencias pueden ser graves y duraderas, afectando al rendimiento académico, a la salud mental y al desarrollo socioemocional de niños y adolescentes, con cuadros de ansiedad, depresión, aislamiento y, en los casos más extremos, pensamientos suicidas.
La aprobación unánime de esta iniciativa tiene además un fuerte componente simbólico y emocional. Llega en un contexto de creciente preocupación social y tras casos recientes que han sacudido a Canarias y de manera especial a Puerto de la Cruz, como el de Lucía, la menor portuense fallecida el pasado mes de febrero.
Durante la sesión plenaria, estuvo presente Laura Fernández, su madre, quien a su vez es presidenta de la Asociación Rompe el Silencio, acompañada por otras integrantes de la entidad.
El concejal de Participación, David Hernández, defendió en el pleno una propuesta para convivir aprendiendo, siendo los centros educativos espacios clave de socialización.
Todo ello “en un contexto social marcado por la irrupción de las redes sociales, que han transformado la manera en la que niños y niñas se relacionan y han abierto espacios de interacción muchas veces invisibles para las familias y el profesorado”, señaló. Asimismo, tanto el alcalde, Leopoldo Afonso, como Alonso Acevedo, Pedro Antonio Campos y Marco González, intervinieron para mostrar su apoyo decidido a Laura y a la Asociación.
La futura Unidad Comarcal se concibe como un recurso multidisciplinar de referencia, integrado al menos por una profesional de la psicología, una del trabajo social y una del ámbito jurídico, capaz de ofrecer atención integral tanto a las víctimas como a quienes ejercen el acoso y a sus familias. Su funcionamiento se plantea de forma similar a otros sistemas de atención integral ya consolidados, como los existentes en materia de violencia de género, con el objetivo de garantizar una intervención especializada, coordinada y ajustada a los marcos jurídicos vigentes.
El acuerdo plenario contempla también la creación de una Unidad Multidisciplinar de Intervención a nivel municipal, en la que participen las áreas de Educación, Deportes, Salud y Servicios Sociales, junto a las fuerzas de seguridad y una figura profesional de referencia.
Esta unidad será la encargada de valorar cada caso y derivarlo, cuando sea necesario, a la futura unidad comarcal. Además, se apuesta por la puesta en marcha de una Escuela Municipal de Familias que ayude a madres y padres a afrontar los nuevos desafíos educativos desde el ámbito doméstico.
Con este acuerdo, el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz asume el compromiso de liderar, junto a otros municipios del Valle de La Orotava, una respuesta más ambiciosa y humana frente al acoso escolar.







