El ambiente se caldea en el sur de Tenerife por la “inaceptable lentitud” en los trámites para la “urgente y necesaria” ampliación del hospital público. El colectivo ciudadano fundado hace 30 años para exigir un centro sanitario plenamente equipado en la comarca comenzó ayer su anunciado calendario de reuniones con los representantes sociales y empresariales de la comarca para formar un frente reivindicativo después de que el Gobierno de Canarias les siga dando largas -tras comprometerse hace dos años y medio- con la redacción del proyecto del edificio anexo al hospital para ampliar las instalaciones.
Las demandas de la Plataforma Pro Hospital Público del Sur las hizo suyas ayer el Círculo de Empresarios del Sur de Tenerife (CEST). Su presidente, Javier Cabrera, calificó este nuevo retraso de “humillación colectiva para los ciudadanos” y consideró “bochornoso e inaceptable” que 30 años después se siga sin contar con un hospital público a pleno funcionamiento, por lo que aseguró que la zona meridional de la Isla se encuentra en una situación de “emergencia sanitaria”.
A juicio del CEST, la realidad sanitaria sureña es “crítica” y considera que el hospital es el “símbolo de las promesas incumplidas” en la comarca. “Esta anomalía no se produce en ningún otro territorio y evidencia un trato discriminatorio hacia el Sur por parte de las autoridades sanitarias del Archipiélago”, remarcó Cabrera.

MAMOTRETO
El presidente del CEST recordó que el edificio anexo al hospital, reducido a una estructura de hormigón, permanece paralizado desde 2011: “Se ha convertido en un “mamotreto de la vergüenza, un edificio abandonado que recuerda, cada día, el fracaso de las administraciones públicas y su incapacidad para responder a una demanda básica de la población”.
Tanto los empresarios sureños como la plataforma ciudadana exigieron ayer al Gobierno de Canarias que abandone las “excusas” y “active de una vez” el hospital de El Mojón, y advirtieron de que darán “la batalla” para que las autoridades sanitarias “entiendan, comprendan y resuelvan” esta carencia.
A juicio del CEST y la plataforma ciudadana, la “inacción” de la consejería de Sanidad ha causado que el actual hospital esté “completamente desbordado”. Insisten en que no hay espacio físico para ampliar servicios y destacan que el personal sanitario trabaja en “condiciones extremas”, llegando a compartir, incluso, taquillas por la saturación de las instalaciones.
Un panorama que -agregan los representantes de ambas entidades- “compromete la calidad asistencial y supone un riesgo real para pacientes y profesionales, que operan al límite de su capacidad”.
PACIENCIA AGOTADA
“Ningún territorio puede aspirar a ser líder en turismo, inversión o calidad de vida, como se venderá la próxima semana en Fitur, sin una infraestructura sanitaria acorde a su realidad”, manifestó Javier Cabrera. Un argumento que compartió el portavoz de la plataforma, Jordi Esplugas, quien avisa: “La población del Sur dice basta ya. Se acabó nuestra paciencia. O el Gobierno cumple de manera inmediata o nos obligará a radicalizar nuestra postura”.






