“El malestar se palpa en el Sur. A los problemas de las colas de tráfico y la escasez de vivienda, con mucha gente viviendo en zulos, chabolas y autocaravanas, se une la realidad sanitaria, con un retraso en la licitación de la redacción del proyecto de ampliación del hospital que es, a todas luces, injustificable”, manifestó ayer a este periódico Jordi Esplugas, portavoz de la Plataforma Prohospital Público del Sur de Tenerife, colectivo que el próximo verano cumplirá 30 años reivindicando un centro plenamente equipado y que responda a las necesidades de una población que se ha disparado en la comarca sureña en estas tres últimas décadas.
El pasado 30 de diciembre, este colectivo ciudadano emitió un duro comunicado en el que anunciaba que comenzará de inmediato una ronda de contactos con todos los representantes sociales y empresariales de la zona para decir “basta ya, el Sur está en urgencias”.
Es su respuesta a las largas que que ha recibido del Gobierno de Canarias con la ampliación, al seguir sin sacar a concurso público la redacción del proyecto arquitectónico a pesar de haberse comprometido hace dos años y medio, asegura la Plataforma, que también lamenta la partida que se ha destinado para el Hospital del Sur en los presupuestos de 2026, apenas 800.000 euros, lo que, a juicio de este grupo de ciudadanos, demuestra que “la ampliación no es una prioridad para este Gobierno”.
Esplugas recuerda que desde 2024, año en el que la Consejería de Sanidad se comprometió a dar el paso administrativo, todo han sido “continuas excusas” para incumplir los plazos: la licitación de la redacción del proyecto no llegó ni a finales de 2024, ni a principios de 2025 ni antes de que acabara el año pasado, como se le había anunciado a la Plataforma. Diez días después del comunicado, “todo sigue igual”, señaló en portavoz, quien confirmó la inminente movilización de la plataforma para acercarse al mayor número posible de representantes sociales y empresariales e informarles de la “gravedad” de la situación.

ESTRANGULAMIENTO
La plataforma insiste, tal como expresó en el comunicado, en la “tristeza, frustración y olvido” que sienten los ciudadanos del Sur y se pregunta “hacia dónde nos empujan nuestros gobernantes”. Subraya el “estrangulamiento” de las actuales instalaciones por la falta de espacio para seguir implementando servicios básicos, como la ampliación de la zona quirúrgica, urgencias, oncología, paritorios, maternidad y área de neonatos, hemodiálisis, banco de sangre, cocina, cafetería y aparcamientos.
También destaca el agravamiento de la situación por el incremento del número de habitaciones “bloqueadas”, hasta el 60%, por pacientes que han sido dados de alta y permanecen en el hospital ante la falta de plazas en los centros sociosanitarios: “Es insostenible y casi convierte al Hospital del Sur en un centro sociosanitario; muchos pacientes que entran por urgencias deben ser derivados a hospitales privados o a La Candelaria”.
En este sentido, la plataforma reprocha la actitud del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo: “Le insistimos especialmente en este tema en cada una de nuestras múltiples reuniones en los últimos dos años y medio, pero él mira a la consejera de Sanidad y le invita a acelerar los procesos, pero no ha servido de nada”.

TREINTA AÑOS DE LUCHA
Aunque la demanda de un hospital público para el Sur se remonta a los años 80, no fue hasta 1996 cuando un grupo de ciudadanos dio un paso al frente y creó una plataforma reivindicativa para darle visibilidad a su demanda. El Centro Cultural de Chío, en Guía de Isora, acogió el 18 de julio de ese año un histórico encuentro entre los miembros de la comisión promotora (Jordi Esplugas, Bárbara Rodríguez, Emilio Lentini y Segundo Marcos) con diferentes asociaciones. Allí se plantó la primera semilla que acabaría por germinar en forma de una plataforma que hoy se ha convertido en el colectivo ciudadano reivindicativo de mayor vigencia en Canarias y uno de los primeros de España.
Su primera acción fue la recogida de más de 34.000 firmas, en julio de 1998, para presentar una ley de iniciativa popular en el Parlamento, que Coalición Canaria y Partido Popular no acogieron de buen grado, como se demostró con sus reticencias iniciales, pero la presión social, canalizada a través de una reclamación formal en la Cámara, terminó por abrir paso a la propuesta.
Poco después, nacionalistas y populares transformaron la demanda de un hospital público de segundo nivel en un centro sociosanitario. Comenzaron entonces tres años de debate -público y soterrado- que enfriaron la petición social e institucional del Sur. Pero, cuando el proyecto parecía que encallaba definitivamente en la orilla sociosanitaria, la gente se echó a la calle. Más de 3.000 personas, convocadas por la plataforma, trasladaron, en septiembre de 2004, su protesta al centro de Playa de Las Américas. Una gran pancarta en la que se leía “Hospital Público ¡Ya!” abrió una manifestación que marcó un antes y un después en la reivindicación ciudadana.
A partir de ese momento se retomaron las negociaciones políticas y el sentido común dictó sentencia: en El Mojón (Arona), se construiría un hospital con todas las letras. Pero la cuenta atrás no iba a ser, precisamente, un camino de rosas. La Plataforma Pro Hospital Público del Sur recuerda que en marzo de 2011, después de un nuevo empantanamiento del proyecto, se produjo una reunión con el entonces presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, que sirvió para desbloquear la situación.
Cuatro años después, el 30 de marzo de 2015, abría sus puertas el nuevo Centro de Atención a las Especialidades (CAE), en El Mojón.







