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El CD Tenerife reafirma su liderato ante el Real Madrid Castilla (4-2)

Partidazo, fiesta en el Heliodoro y 50 'puntazos' en el casilleros
CD Tenerife - Real Marid Castilla. / Sergio Méndez

El CD Tenerife cosechó su sexta consecutiva victoria ante un buen Real Madrid Castilla, que fue capaz de reaccionar tras encajar tres goles en 22 minutos y acabar el partido con un jugador menos. Los blanquiazules fueron una apisonadora tras el arranque gracias a los goles de De Miguel, Alassan y Enric Gallego. Igual de decisivo que esos tres goles fue el ‘paradón’ de Dani Martín hizo para evitar que los blancos marcasen injustamente de penalti antes del descanso. Además Gastón Valles debutó y marcó el definitivo 4-2 en un Heliodoro en el que se vivió un ‘fiestón’ al que acudieron más de 17.000 espectadores. De esta manera los de Álvaro Cervera ampliaron su ventaja sobre el segundo clasificado, que ya es de 12 puntos. 50 puntos que tienen en su casillero ya los tinerfeñistas, quienes empiezan a vislumbrar, a lo lejos, el regreso a Segunda División.

El Real Madrid Castilla arrancó el partido sorprendiendo al CD Tenerife con una presión alta, pero muy pronto cometieron el primer error del encuentro.

Los blanquiazules robaron en el medio y salieron rápido al contragolpe con De Miguel y Gallego. El primero centró a su compañero, que estaba liberado de marca pero su control no fue bueno, quedándose algo suelta la pelota. Aún así al punta catalán le dio tiempo de meter la punta de la bota. El esférico se estrelló en el poste y el rechace se fue directo a un De Miguel que remató con potencia para batir por primera vez a Fran González. El Heliodoro, más poblado que en otras ocasiones por la presencia del filial merengue, rugió tras el tanto del ‘9’ tinerfeñista, que rompía así la mala racha que arrastraba desde el 22 de noviembre. No veía portería ‘Demi’ desde el duelo contra el Arenas Club de Getxo.

El 1-0 le dio tranquilidad a los locales, que volvieron a aprovechar otro error madridista para asestar otro durísimo golpe. Esta vez recuperó Landázuri con la ayuda de De Miguel, que habilitó al defensa con un fantástico taconazo. El central se plantó solo ante el meta visitante, quien repelió el violento remate del zaguero. Pero, otra vez, el rechace le fue a caer a uno de los locales. Se hizo con la bola Alassan, quien, primero hizo un recorte para aclarar su disparo y, después, golpeó para marcar. Volvió a levantarse eufórica la afición chicharrera. 2-0 y el duelo ya se decantaba claramente para el bando canario.

El 3-0 no se hizo esperar. Además, llegó en una jugada calcada a la de los otros goles. Nueva pérdida en la salida del balón del Castilla. Surgió Alassan, Enric conectó con Demi, que no pudo batir al meta madridista, pero el rechace lo remató inesperadamente el ‘18’ blanquiazul con la cara. El balón volvió a introducirse en la meta merengue por tercera ocasión, provocando el delirio de los blanquizules. En el minuto 22 el choque parecía claramente decidido a favor del indiscutible líder del grupo, pero todo no estaba decidido.

El Tenerife es un martillo pilón y nunca se conforma. Estuvo a punto de sumar el 4-0 en otro contragolpe que nació en las botas de Alassan. El canterano galopó por todo el campo madridista para acabar sirviendo un medido centro que remató abajo Enric Gallego. Acertó el punta, pero partió en posición antirreglamentaria, por lo que el tanto no subió al marcador.
Sorprendentemente el Real Madrid Castilla reaccionó en la recta final de la primera parte. Primero recortó distancias en el marcador en el minuto 41 por mediación de Zúñiga. Acto seguido, lo siguió intentando el club de la capital, que aprovechó una caída otra vez de Zúñiga en el área blanquiazul para pedir una revisión en el FVS por un posible penalti de Aitor Sanz. El colegiado de la contienda se fue al monitor y durante muchos minutos revisó una acción en la que las imágenes demostraron que fue el punta madridista el que buscó el contacto con el pie del mediocentro local. Pero uno de los asistentes tomó la decisión de señalar un vergonzoso penalti que enfadó a la parroquia local. Los cánticos de “Así ganá el Madrid’ retumbaron en las gradas del Heliodoro.

Pero ahí estaba Dani Martín para evitar que tal injusticia subiera al marcador. El portero del Tenerife se lanzó con rabia a su izquierda para evitar la segunda diana madrileña. El recinto ‘chicha’ se levantó eufórico para celebrar el ‘paradón’ que evitaba que los de López de Lerma se metieran en el partido.

Así acabó una primera parte en la que se vieron cuatro goles, un penalti vergonzoso y la gran parada de Dani Martín.

La segunda parte arrancó de la peor manera. Salida fría de los de Álvaro Cervera y Palacios marcó el 3-2. El resultado se abría y los blancos se metían claramente en el partido.
Los blanquiazules se enrabietaron y crearon ocasiones de gol claras para ampliar distancias, pero se toparon con un Fran González mucho más acertado que en la primera parte.
Cervera hizo el primer cambio del partido en el 56. Extrañamente retiró del terreno de juego al mejor local de la primera parte, Jesús de Miguel, para dar entrada a Noel López. Buscaba el míster la velocidad por la carril izquierdo, que es donde se ubicó inicialmente el excanterano del Madrid.

Poco después, en el 67, debutó Gastón Valles con la camiseta blanquiazul. El nuevo punta blanquiazul relevó a Alassan. Con este movimiento Noel se fue a la derecha y Nacho Gil recaló de nuevo en la derecha.

El Real Madrid Castilla pidió la segunda revisión del FVS tras una falta de Enric Gallego. El punta pisó sin querer al jugador del Castilla, pero el colegiado mantuvo la amarilla que mostró en el campo tras acudir al monitor de televisión.
Volvió a pedir otra revisión de jugada el banquillo tras la clarísima tarjeta roja que se llevó Joan Martínez cuando cazó a un Nacho Gil se iba derecho hacia la meta rival. Las imágenes le confirmaron al colegiado que inicialmente habñia tomado la decisión correcta. El Castilla se quedó con uno menos.

Cervera realizó las últimas sustituciones en el 77. Se fueron del terreno de juego Enric y Fabricio, para que entrasen Juanjo y Jeremy. Precisamente el grancanario fue determinante en la recta final del encuentro.

En los pocos minutos en los que estuvo sobre el campo, forzó una amarilla y provocó un penalti que acabó transformando Gastón Valles con maestría y ‘paradinha’. Inmejorable debut del punta charrúa.

Con el 4-2 en el marcador, el Tenerife controló los instantes finales de un partido que acabó celebrándose a lo grande en las gradas del Heliodoro.