La salud de Donald Trump, de 79 años, ha vuelto al centro del debate político en Estados Unidos después de que un experto médico advirtiera públicamente de signos de deterioro cognitivo que, según su análisis, estarían empeorando.
La información fue publicada por el diario estadounidense The Mirror el pasado 23 de enero de 2026, tras una semana especialmente convulsa para el presidente durante su visita al Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza.
Según el medio, la preocupación se intensificó después de que Trump confundiera Groenlandia con Islandia, mostrara inestabilidad al caminar por la alfombra roja tras descender del Marine One y dejara ver una contusión visible en la mano, la más grave observada hasta ahora en apariciones públicas recientes.
El episodio se produjo pocos días después de un estallido del presidente en redes sociales, donde publicó comunicaciones privadas de líderes mundiales y pronunció un discurso de 105 minutos en la Casa Blanca, descrito por varios analistas como “incoherente” y “desorientado”.

“Donald Trump está mostrando múltiples indicadores de demencia”
El doctor Vin Gupta, médico de salud pública y comentarista médico de NBC News, expresó a MeidasTouch su inquietud por el estado del presidente, asegurando que Trump estaría mostrando múltiples indicadores compatibles con demencia.
“Él es el presidente de los Estados Unidos, así que esperemos que, más allá de los titulares, esté recibiendo la atención que necesita”, afirmó Gupta.
El médico recordó que Trump tiene antecedentes familiares de demencia relacionada con la edad, ya que su padre, Fred Trump Sr., fue diagnosticado de Alzheimer a los 80 años.
“Estamos observando las tendencias que notamos por primera vez hace unos meses. Existe una simetría entre algunos de estos signos iniciales en su caso y lo que experimentó su padre”, explicó.
Gupta añadió que Mary Trump, sobrina del presidente, ha hecho observaciones similares en intervenciones públicas recientes. En declaraciones a CNN, Mary afirmó: “Creo que Donald Trump ha tenido trastornos psiquiátricos no diagnosticados ni tratados durante muchos, muchos años, antes de su primer gobierno”.
Problemas de memoria, atención y expresión
Aunque el doctor Gupta reconoce no tener acceso a los registros médicos de Trump, sostiene que su análisis se basa en comportamientos observables y reiterados en apariciones públicas recientes.
“Dificultades para encontrar palabras”, enumeró. “Su falta de atención le impide seguir el hilo de sus pensamientos. Todos describen estos discursos como divagatorios, que abarcan 30 temas diferentes en, digamos, dos minutos”.
También mencionó una incapacidad para completar frases, habla tangencial y problemas de memoria, poniendo como ejemplo la confusión entre Groenlandia e Islandia:
“Ni siquiera sabe que está hablando de Groenlandia durante una frase y la confunde con Islandia”.
Para el experto, estos elementos son suficientes para justificar una “gran preocupación” sobre la agudeza mental del presidente.
Una carta diplomática que encendió las alarmas
El médico también se refirió a una comunicación reciente enviada por Trump al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, que circuló por canales diplomáticos europeos la semana pasada. En ella, Trump relacionaba su postura dura sobre Groenlandia con el hecho de no haber sido considerado para el Premio Nobel de la Paz el año anterior.
En la carta, el presidente afirmaba que ya no sentía “la obligación de pensar puramente en la paz”.
“El hecho de que haya publicado una carta como esa ha causado mucha alarma”, dijo Gupta. “¿Quién hace eso? Ese comportamiento ni siquiera cumple con los estándares de decoro o conducta apropiada”.
Para el médico, este episodio refuerza la necesidad de una “evaluación pública más exhaustiva de su aptitud neurológica”, ya que, a su juicio, Trump “cruzó la línea del comportamiento adulto adecuado”.
Dudas sobre su movilidad y respuesta de la Casa Blanca
Gupta también señaló cambios en el movimiento y la función motora del presidente: “Parece que camina con cautela, es difícil saber qué pensar de eso”. Y añadió: “Cuando combinas eso con todos estos otros signos de su desempeño cognitivo, uno se pregunta qué está sucediendo realmente detrás de escena”.
La Casa Blanca respondió con dureza a estas afirmaciones. En un comunicado al Daily Beast, la portavoz Liz Huston defendió el estado del presidente: “El presidente Trump es el presidente más agudo, más accesible y más enérgico de la historia moderna de Estados Unidos”.
Huston acusó además a los expertos críticos de promover “mentiras descaradas”, afirmando que Trump está “dominando el escenario mundial y negociando acuerdos históricos para promover los intereses del pueblo estadounidense”.







