Durante la guerra entre España y Estados Unidos, en 1898, Canarias estuvo muy cerca de convertirse en objetivo militar. En aquellos meses de tensión internacional, el Gobierno estadounidense llegó a barajar seriamente la posibilidad de tomar el Archipiélago como base estratégica en el Atlántico. Y dentro de todas las islas, Tenerife fue la que más atención despertó.
El interés de Washington no era casual, como subrayaba un análisis publicado en la revista Ejército, la publicación oficial del Ministerio de Defensa. Canarias ocupaba una posición clave en las rutas marítimas entre Europa, África y América, algo que resultaba especialmente valioso para una potencia naval en plena expansión.
En ese contexto, Estados Unidos estudió la posibilidad de atacar las Islas aprovechando la debilidad defensiva de España, que ya estaba combatiendo en Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
La Orotava
Dentro de Tenerife, los informes se fijaron de forma concreta en La Orotava. Según los análisis realizados por el agregado naval estadounidense William S. Sims, se trataba de una zona vulnerable desde el punto de vista militar, según se explica en el estudio académico Planes de invasión de las Islas Canarias en 1898, publicado por la Universidad de La Laguna.
No era una plaza especialmente fortificada y, en caso de una operación, se consideraba un punto donde podría lograrse un desembarco con menos resistencia que en otras áreas de la Isla.
Canarias encajaba en el plan estratégico
Por su parte, las autoridades españolas eran conscientes de que la defensa del Archipiélago era limitada y de que cualquier ataque desde el exterior sería complicado de frenar, según se indica en el trabajo Islas al viento. Cuando los norteamericanos quisieron Canarias, también de la Universidad de La Laguna.
La posibilidad de que Estados Unidos intentara ocupar una parte del territorio no era una fantasía: era una opción real que se debatió dentro del alto mando norteamericano.
La idea no pasaba únicamente por dar un golpe simbólico a España. El objetivo era contar con una base avanzada en medio del Atlántico que facilitara el control de las rutas marítimas y reforzara las operaciones navales en otros frentes de la guerra. Y Canarias encajaba perfectamente en ese esquema estratégico.
Finalmente, aquel plan nunca se llevó a cabo. La guerra concluyó sin que las Islas llegaran a ser atacadas y el episodio quedó como una de esas páginas poco conocidas de la historia del Archipiélago.
No obstante, los documentos conservados dejan claro que Canarias, y en particular Tenerife, estuvieron mucho más cerca del conflicto de lo que durante años se ha creído.
Podemos acusa al PP y a Vox de legitimar una posible “Marcha Verde” sobre Canarias
Más de un siglo después de aquello, tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de las fuerzas de élite norteamericanas, Podemos Canarias ha acusado al Partido Popular y a Vox de respaldar una doctrina internacional que, a su juicio, podría facilitar una nueva “Marcha Verde” sobre Canarias, Ceuta y Melilla, impulsada por Marruecos con el apoyo de Estados Unidos.
La formación sostiene que la derecha española ha contribuido a debilitar el marco legal internacional que protege la soberanía territorial al respaldar el modelo de intervención sin ley que, según señalan, aplicó el expresidente estadounidense Donald Trump en Venezuela.
En un comunicado, la organización política alerta de que el Archipiélago canario se encuentra rodeado de fondos marinos con minerales estratégicos, bolsas de gas y posibles reservas de petróleo, recursos que considera cada vez más codiciados por las grandes potencias.







