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Año nuevo, mismos proyectos en Puerto de la Cruz: desde la ‘eterna’ ampliación del Jardín Botánico a la regeneración de la playa de Martiánez

La playa de Martiánez, la antigua estación de guaguas, la ampliación del Jardín Botánico y el parque San Francisco, se niegan a abandonar la lista de asignaturas pendientes, independientemente del partido que gobierne en el Ayuntamiento
Año nuevo, mismos proyectos en Puerto de la Cruz
Año nuevo, mismos proyectos en Puerto de la Cruz. Sergio Méndez

El cronómetro del nuevo año empieza a correr pero en Puerto de la Cruz hay proyectos que se niegan a abandonar la lista de asignaturas pendientes que surgieron como promesas de mandatos anteriores, independientemente de quien gobierne en el Ayuntamiento.

La ciudad turística tiene, en este sentido, muchos ‘puntos suspensivos’, iniciativas que nacieron hace varias décadas para transformarla y aumentar su potencial turístico y que a día de hoy siguen esperando su impulso definitivo.

Desde la eterna ampliación del Jardín Botánico, pasando por la regeneración de la playa de Martiánez y el futuro auditorio, hasta los usos del solar de la antigua estación de guaguas, el municipio arranca el 2026 con una mochila cargada de compromisos heredados que recuerdan que la voluntad política y el tiempo no siempre corren a la misma velocidad.
Abandera esta lista la ampliación del Jardín Botánico, el segundo en relevancia de España por su colección de especies de varios continentes.

Fue a finales de los años 80 del pasado siglo cuando el Ayuntamiento cambió el planeamiento urbanístico para que el solar anexo al jardín, de unos 40.000 metros cuadrados, se pudiera ampliar, y una década después se construyó el muro de cerramiento.

Fue la última vez que se realizaron obras de una magnitud significativa, una fecha que coincide con su declaración como Jardín Histórico el 29 de julio de 1994. En 2009 el nuevo edificio estaba casi listo pero la falta de compromiso institucional impidió concretarlo.

Las fechas que se han dado sobre su apertura hasta el momento no se han cumplido. En este sentido, la presidenta del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias, Janira Gutiérrez, confirmó el mes pasado a este periódico que será en 2026 pero la ampliación se limitará al nuevo edificio, dado que en el jardín ni siquiera se ha plantado la vegetación, la actuación que más tiempo requiere, y que según sus estimaciones, podría llevar entre cinco y seis años.

Le sigue la regeneración de la playa de Martiánez, un proyecto redactado por primera vez en agosto de 1993, con distintas modificaciones y que a día de hoy sigue sin ejecutarse.
Más de 32 años en los que la playa turística ha sufrido una continua pérdida de arena y no ofrece las facilidades necesarias para su uso y disfrute, sobre todo en el acceso a la zona de baño.

En marzo de 2025 se cumplieron dos años desde que se tramitó la última declaración de impacto ambiental, un requisito indispensable para continuar con el proyecto, que todavía está pendiente. “La anterior se caducó en 2019 y hubo que volver a solicitarla, pero hay que tener en cuenta que tardó casi siete años. Estamos esperando que llegue para valorar los condicionantes y criterios que como ayuntamiento hemos propuesto para ese espacio”, expone el concejal de Ciudad Sostenible, David Hernández.

En noviembre de 2009 la antigua estación de guaguas de la calle El Pozo fue cerrada por deficiencias en su estructura. Las trabas burocráticas en este caso han sido interminables debido a que el Ayuntamiento cedió en 1986 los solares al Gobierno central para construir el edificio. Durante 14 años los expedientes consistieron en demostrar ante el Ministerio de Fomento que las tres parcelas sobre las que se planificó la instalación eran de propiedad municipal y no de la Sociedad Estatal de Promoción y Equipamiento del Suelo (SEPES), ya extinguida.

Fueron varios los gobiernos que lo intentaron pero finalmente fue el de Marco González (PSOE-ACP) quien lo consiguió en 2023. A partir de ese momento comenzaron los trámites para demoler el inmueble y proyectar sus posibles usos.

En junio de 2025 David Hernández anunció la contratación de la redacción del proyecto de demolición del antiguo inmueble a cargo de la empresa pública Gesplan. “Estamos pendientes que lo entregue ya que les queda poco más de un mes para que se acabe la prórroga que le dio el Ayuntamiento”, señala el edil.

Una vez que el Consistorio reciba este documento, el próximo paso será sacar a licitación la demolición del edificio y levantar en ese enclave una gran plaza pública para el encuentro ciudadano y eventos culturales; varios edificios comerciales que fomenten la dinamización económica del entorno; un aparcamiento subterráneo distribuido en cuatro plantas; y un edificio multifuncional para actividades diversas de carácter social, cultural y administrativo.

La reforma del parque San Francisco no ha sido una polémica menor. Durante más de 40 años fue el único gran espacio cultural de la ciudad y llegó a albergar eventos de relevancia internacional con el Festival de la Canción del Atlántico, concursos y galas de carnaval; conciertos de ‘El puma’ José Luis Rodríguez, Raphael, Noa, y Pedro Guerra, entre otros, además de mítines históricos como el de Javier Solana (PSOE) o Ramón Tamames (PCE), veladas de boxeo y la célebre huelga de hostelería de 1978.

El inmueble, ubicado en la céntrica calle Agustín de Betancourt, fue cerrado por el Ayuntamiento en 2010 al no reunir las adecuadas condiciones de seguridad exigidas por los planes de emergencia. Se utilizó como almacén municipal y en 2013 se convocó un concurso de ideas para decidir su nuevo destino.

Pero se encontraron problemas patrimoniales importantes dado que la propuesta elegida y aprobada para construir allí un gran auditorio, afectaba la iglesia de San Francisco, del siglo XVIII, declarada como Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de monumento por el Gobierno de Canarias en mayo de 2013 y la ermita de San Juan creada entre 1599 y 1608, ubicada en la calle del mismo nombre.

Solo se concretó la rehabilitación de la Casa Díaz Fragoso, anexa al edificio, una actuación previa y necesaria. En 2019 finalmente se inició su demolición que culminó en marzo de 2020 y desde entonces, sigue siendo un espacio con escombros tapado con una valla de madera y metal en medio del casco portuense.

Dependiendo de los gobiernos de turno, el proyecto fue cambiando hasta que en 2023 el gobierno PSOE-ACP decidió trasladar el futuro auditorio a la vieja estación de guaguas y destinar ese solar a una gran infraestructura verde al aire libre con espacios de sombra para el disfrute de la ciudadanía, una decisión aprobada por unanimidad en el pleno de diciembre con un nuevo Tripartito (PP-ACP-CC) al frente. De concretarse, sería la primera vez que gobierno y oposición coinciden.

Mientras tanto, la ciudad sigue sin tener un espacio en condiciones para actos culturales pese a que se sigue enarbolando la cultura como uno de los pilares más importantes.

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