La humanidad está más cerca que nunca de un escenario de destrucción global. El Reloj del Juicio Final (Doomsday Clock) marca ahora 85 segundos para la medianoche, el punto simbólico que representa el colapso de la civilización. Es la posición más alarmante desde su creación en 1947.
La decisión fue anunciada por el Boletín de los Científicos Atómicos, organización internacional sin ánimo de lucro que ajusta el reloj cada año en función de las amenazas globales. En solo 12 meses, el minutero ha avanzado cuatro segundos, un descenso inusual que refleja un empeoramiento acelerado del contexto mundial.
Entre los factores que han motivado este nuevo ajuste figuran el aumento de la tensión entre potencias nucleares como Estados Unidos, Rusia y China, el debilitamiento de los acuerdos de control armamentístico, las guerras en Ucrania y Oriente Medio, y la creciente preocupación por el uso de la inteligencia artificial como herramienta de desinformación.
Según los expertos, estas tecnologías «pueden persuadir a las personas de creer como verdadero aquello que no lo es», lo que agrava la inestabilidad política y social a escala global.
Desde 2015, cuando el reloj se situó a tres minutos de la medianoche, el avance ha sido constante, aunque gradual. Sin embargo, este último movimiento confirma que los riesgos existenciales se están intensificando más rápido de lo previsto.
Trump, la carrera nuclear y el Reloj del Juicio Final
El comité científico también ha alertado del renacimiento de una carrera armamentística nuclear, con países modernizando arsenales o desplegando nuevas armas. A ello se suma el vencimiento del tratado New START entre Estados Unidos y Rusia, uno de los últimos grandes acuerdos de desarme.
En este contexto, los expertos señalan el impulso del presidente estadounidense Donald Trump a un ambicioso sistema de defensa antimisiles conocido como la ‘Cúpula Dorada’, que podría militarizar el espacio y aumentar la confrontación entre potencias.
El Boletín también advierte de los niveles récord de emisiones de CO₂, tras el retroceso de las políticas climáticas en Estados Unidos y otros países, un factor que acelera el calentamiento global y multiplica los riesgos para la estabilidad del planeta.
“Un Armagedón informativo”
La periodista filipina Maria Ressa, Premio Nobel de la Paz, ha alertado de una fractura en la confianza global. «Vivimos un Armagedón informativo impulsado por tecnologías que difunden mentiras más rápido que los hechos», afirmó, en referencia al impacto de la desinformación y la polarización social.
El Reloj del Juicio Final, creado por científicos como Albert Einstein y Robert Oppenheimer, nació para advertir de la vulnerabilidad de la humanidad ante sus propias decisiones. Cada año, su posición es revisada por la Junta de Ciencia y Seguridad del Boletín, en consulta con expertos internacionales y premios Nobel.






