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Denuncia el robo de 14 cabras en Granadilla y sospecha que para vender su carne en guachinches

Roberto Rodríguez, conocido cabrero y quesero de El Salto, conjetura que se trata de un vecino de Arico que las vende en el norte de la Isla
El patrimonio genético protege la fértil riqueza de las razas autóctonas isleñas

Roberto Rodríguez tiene su corral en El Salto y ahí se dedica a hacer quesos de leche cruda de cabra, raza tinerfeña sur, con ganadería propia.

En sus redes sociales relata que del miércoles 14 al jueves 15 de enero, seguramente de madrugada, entraron unos amigos de lo ajeno (por no llamarlos directamente mal nacidos) en la Fuente de la Tosca, se llevaron unas 14 cabras adultas y un remolque de 1,50 metros. Entre esas cabras se encuentra Ariel, muy querida por Vanesa, la hija de Roberto de 11 años, ya que la cuidó nada más nacer al morir la madre en el parto.

Roberto Rodríguez sospecha que “el cabecilla de estos robos es un individuo que vive en La Cisnera (Arico), que anda mucho por el barranco de El Río y La Mareta”.

Explica que el modus operandi es el siguiente: roba el ganado y lo lleva a la zona norte de la Isla, donde lo vende a un intermediario que lo sacrifica para carne de cabra en distintos guachinches y restaurantes de la zona. Se ha interpuesto denuncia y dado conocimiento a las autoridades sanitarias para que hagan las correspondientes comprobaciones visitando los establecimientos y solicitando las facturas de compra, explica Roberto.

“Es más que posible no volver a ver mis cabras, entre ellas está la de mi hija, criada por ella y muy mansa, pero no voy a parar hasta que consiga que se inspeccionen los establecimientos que comercialicen está carne, y a los intermediarios también”, señala el cabrero.

“Estos tipos llevan años haciendo lo mismo y nadie se ha arremangado a realizar una investigación. Han robado, matado y vendido sin control de ningún tipo cientos y cientos de cabras y ovejas. Le roban a gente que se gana la vida humildemente con sangre, sudor y lágrimas, sin el más mínimo escrúpulo ni remordimiento. Pido a la gente que sale de guachinches o de cómodas por el norte de Tenerife que pregunte de dónde vienen”, finaliza Roberto Rodríguez.