El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través de la sociedad Parque Marítimo Santa Cruz, anunció ayer que el jardín botánico Palmetum “vuelve a situarse en el epicentro de la botánica mundial”, ya que desde el pasado octubre, la denominada como ‘palmera suicida’ (Corypha umbraculifera), una gigante de más de 30 años, eleva hacia el cielo una pirámide de flores en lo que supone un evento excepcional que no se veía desde 2021, siendo el segundo ejemplar que florece en el jardín botánico y en todo el continente europeo, según destacaron.
Así, la conocida como ‘palmera suicida’ ha comenzado su espectacular proceso de floración, un fenómeno que solo ha ocurrido dos veces en la historia de Europa, ambas en el Palmetum, en lo que los botánicos destacan “como un espectáculo de vida y muerte”, célebre por poseer la inflorescencia más grande de todas las plantas conocidas, albergando millones de flores y llegando a alcanzar los seis metros de altura.
Según explicaron, tras un periodo de crecimiento que oscila entre los 30 y 80 años, la palmera moviliza todas sus reservas de energía para producir una colosal pirámide de flores en su ápice. Este ejemplar, ha comenzado su ciclo tras más de 30 años de desarrollo. El término “suicida” responde a su naturaleza monocárpica; es decir, que la planta florece una sola vez en su vida, produce miles de frutos y, tras agotarse por completo en este esfuerzo reproductivo, muere.
Un ejemplar único para el visitante en Santa Cruz de Tenerife
Se trata, por lo tanto, de un ejemplar único para el visitante, ya que a diferencia de otros que florecen a alturas inalcanzables para la vista humana, la ubicación de esta palmera y su desarrollo particular permiten que la inflorescencia sea visible desde una perspectiva privilegiada, por lo que se puede observar tanto desde el punto número nueve de la Ruta Roja del jardín botánico, como también desde el trayecto que conecta el área del Octógono con la zona de África.
Para los responsables del Palmetum, se trata de “un privilegio ser testigos, por segunda vez en menos de cinco años, de un fenómeno de esta magnitud, lo que sin duda refuerza el valor del Palmetum como reservorio de biodiversidad y como escenario de hitos biológicos únicos en el mundo”.







