El firmamento se prepara para despedir el mes con un espectáculo sin precedentes. El próximo 28 de febrero, el cielo ofrecerá una alineación planetaria 2026 múltiple que permitirá observar hasta siete planetas del Sistema Solar en una misma región del firmamento. Se trata de un fenómeno poco frecuente que, según los expertos, no volverá a repetirse con características similares en varias décadas.
Este evento astronómico será visible desde gran parte del planeta, aunque las condiciones de Canarias ofrecen un balcón privilegiado para su observación. El momento clave ocurrirá durante los minutos posteriores a la puesta de sol, cuando los astros comenzarán a brillar sobre el horizonte occidental.
¿Qué planetas se podrán ver a simple vista?
Aunque el término “alineación” es una coincidencia visual desde la perspectiva de la Tierra, la concentración de tantos cuerpos celestes en una franja tan estrecha es excepcional. Durante la tarde-noche del 28 de febrero, los observadores podrán identificar:
- Venus: El más brillante y fácil de reconocer.
- Júpiter: Gran luminosidad en el cielo nocturno.
- Marte: Identificable por su característico tono rojizo.
- Mercurio: Visible muy bajo en el horizonte (solo por un breve periodo).
- Saturno: Más tenue, pero observable bajo cielos despejados.
- Urano y Neptuno: Para estos dos últimos será necesario el uso de binoculares o telescopios.
¿A qué hora se podrá ver la alineación plantearia?
El mejor momento para contemplar la alineación planetaria 2026 será justo después del atardecer. En el archipiélago, esto sucederá aproximadamente a partir de las 19:00 horas. Es fundamental situarse en un lugar elevado o abierto, con el horizonte oeste (hacia donde se pone el sol) libre de obstáculos como edificios o montañas.
A medida que avancen los minutos, el cielo se oscurecerá y los planetas ganarán brillo, pero hay que ser rápidos: Mercurio se ocultará muy pronto, por lo que el intervalo de observación óptimo será de apenas una hora.
Un evento que no se repetirá en décadas
Desde el punto de vista científico, los astrónomos insisten en que este fenómeno no tiene consecuencias físicas ni gravitatorias sobre la Tierra. Su interés es fundamentalmente visual y educativo. “Es una oportunidad de oro para comprender la estructura de nuestro vecindario cósmico”, señalan expertos del sector.
La posibilidad de observar casi todos los planetas de nuestro sistema al mismo tiempo permite comprender mejor los movimientos orbitales. Esta cita astronómica se perfila como el acontecimiento más relevante de la década en su categoría. Si el tiempo acompaña, millones de personas en las islas serán testigos de una formación celestial que tardará mucho tiempo en volver a repetirse.






