La Gala de elección de la Reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife es el momento más esperado de cuantos se celebran cada año en el Recinto Ferial de Tenerife. Todos los ojos están puestos en el espectáculo de esa noche, cuya importancia va desde lo local al panorama internacional; ya que es retransmitida para todo el mundo y, en este contexto, hay una figura en la que recaen las miradas y las esperanzas: el director artístico. Este año, el palmero Daniel Pages afronta el gran reto por primera vez, con Los Ritmos Latinos como marco y después de haber dirigido ya las dos ediciones anteriores de la gala infantil y de los mayores. Diseñador de trajes de candidatas durante trece años y ayudante en el equipo artístico con anterioridad, Pages se siente como pez en el agua a pesar de la responsabilidad, la presión y de no haberse imaginado antes llegar a dirigir galas. A pocos días para la gran cita con las candidatas y sus diseños, que se celebra este miércoles, 11 de febrero de 2026, le encontramos afrontando los últimos ensayos.
-Daniel Pages, ¿cuántas galas llevas ya a tus espaldas?
“Aunque dirijo por primera vez la Gala Adulta, este año es mi tercero como director. En 2024 y 2025 me encargue de las citas con las reinas infantiles y de los mayores; además este año también me he hecho cargo junto a mi equipo de la Gala Inaugural”.
-¿Cómo afrontas el salto profesional que has vivido en los últimos años en el Carnaval?
“Cuando me encargaron por primera vez dirigir una gala, lo que sentí fue mucho miedo; sobre todo los primeros años. Luego te das cuenta de que con el equipo que te rodea, que te apoya, te ayuda y te guía, todo se hace bastante más fácil. No estás solo. El segundo año ya estaba más tranquilo, y lo disfruté muchísimo más. De hecho, hace unos días hablaba con el equipo de Fiestas y bromeábamos diciendo que me habría quedado otro añito haciendo la infantil y la de mayores, porque cuando ya tienes rodaje, lo vives, te diviertes. Llegas con otro temple”.
– Aún así, en esta edición afrontas la dirección de la Gala Adulta
“ Sí, y estoy contento; aunque es como pasar a otra liga. Todo es nuevo y a mucha mayor escala. Estoy muy contento y agradecido por la oportunidad, aunque en estos últimos compases ya se nota el cansancio físico, a pesar de que quedan todavía algunos días por delante. Aun así, afronto este tramo final con ganas, intentando estar tranquilo y ordenando todo para tener que afrontar el menor número de imprevistos posible. La dirección artística de cualquier gala se afronta sabiendo que cargas con mucha responsabilidad”.
-¿Puedes adelantarnos algún detalle sobre lo que nos vamos a encontrar?
“De momento, solo puedo decirte que tanto la obertura como la presentación de las propias candidatas se han trabajado desde un punto de vista distinto. Quiero que se note que la gala lleva mi nombre y mi sello y que, además, dure lo que deba, pero que sea divertido, ágil, actual y que sorprenda. Con especial cuidado en que no pierda el dinamismo hasta llegar al momento de la coronación, que es el más esperado y al que le hemos puesto un mimo especial”.
-Hablas de diferencias entre dirigir las galas infantil y de los mayores con respecto a la adulta ¿cuáles son?
“La diferencia más grande es la presión: si sabes de Carnaval, reconoces y asimilas que estás en el ojo del huracán. La Gala es el evento más seguido y más esperado; cualquier persona se asoma a verla, tenga menor o mayor vinculación con el Carnaval. A partir de ahí, siempre hay comentarios, críticas, recomendaciones, opiniones… Es, además, un evento donde la experiencia no te da un grado a ojos de la opinión pública, siempre genera debate, aunque en la edición anterior hayas tenido éxito; como pasa con los propios trajes de las candidatas y sus diseñadores. Aparte de todo esto, es un espectáculo a mayor escala, desde la cantidad de gente que pasa por el escenario a la solemnidad del momento de cada desfile”.
-Esta edición del Carnaval está dedicada a los Ritmos Latinos, que ya forman parte de la Fiesta per se… ¿cómo se innova en este marco?
“Al principio nos costó mucho, le dimos bastantes vueltas, porque el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife ya tiene un fuerte componente latino de por sí. En las primeras reuniones con Paula, Yeray y el equipo de coreografía y guion nos lo planteamos: ¿qué cogemos y qué dejamos fuera? Pero con la experiencia de hacer la gala inaugural, la infantil y la de mayores, tengo otra visión: el tema no nos lo pone difícil, sino todo lo contrario, es una alegoría muy agradecida. Cuando el público se acerca al Recinto, viene a ver carnaval, y este tema ya lo lleva impreso; solo tuvimos que encontrar la forma de contar una historia, de darle hilo conductor, que será un recorrido por lo que somos. En el proceso nos hemos dado cuenta de que es mucho más complicado enmarcar la Gala y el Carnaval en general en un tema que no esté relacionado con esta fiesta, como por ejemplo, China. Esas temáticas te obligan a forzar relaciones que no siempre se encuentran con el Carnaval, mezclar otras culturas y añadirles el componente carnavalero. No siempre funciona porque en muchas ocasiones es muy difícil conseguir esas coincidencias”.

-La gala inaugural fue muy comentada, incluso considerada de las mejores de los últimos años.
“Estamos muy contentos porque queríamos renovarla y hemos recibido muchísimas buenas críticas. Por ejemplo, el formato del sambódromo nació de una lluvia de ideas en las reuniones de equipo y cuando la ejecutamos gustó muchísimo. Tengo muy presente lo importante que es escuchar al equipo, no hacer solo lo que está en la cabeza del director. En cuanto al sorteo del orden de salida, en anteriores carnavales lo veía enquistado, antiguo, con las candidatas cogiendo el número y enseñándolo como si fuera el Telecupón -se ríe-. Queríamos romper con eso. Aprovechando que teníamos como marco Los Ritmos Latinos, decidimos darle movimiento, añadir instrumentos, figurantes y elementos culturales diferentes para desvelar el orden, haciéndolo todo en un formato rápido y dinámico. Teníamos más ideas, pero también trabajamos junto a la televisión y eso no siempre permite hacer exactamente lo que tienes en la cabeza. Al final, creo que logramos un buen equilibrio y estoy muy contento con la acogida que tuvo ese primer encuentro con el Carnaval 2026”.
-¿Cómo se piensa una gala para el público del recinto y para el que la ve por televisión?
“Tengo una anécdota muy divertida con respecto a ese tema. Cuando mi madre se enteró de que iba a dirigir mi primera Gala, me dijo desde el punto de vista de la espectadora, que pensara siempre en la televisión. No es lo mismo vivir el evento en el Recinto, con su experiencia completa, que en casa; el público que está presente es mucho más agradecido. Aunque nunca olvidamos las sillas y las gradas, siempre tengo muy presente la televisión; es importante pensar en cómo trasladar el evento a la pantalla de la forma más fiel posible”.
-Habiendo sido diseñador durante tantos años, tendrás buena sintonía a la hora de trabajar con los actuales
“Sí, muy buena. La ventaja de haber estado en los dos lados es que entiendo perfectamente lo que me quieren decir cuando vienen a las reuniones técnicas. Además, si veo que se les escapa algún detalle, me adelanto y les pregunto yo mismo; tengo confianza y con algunos, incluso, hemos sido compañeros de profesión. Entiendo el momento por el que pasan; una óptica que no todos los directores han tenido, y eso ayuda a que el espectáculo y, sobre todo, el protagonismo de cada candidata, crezca. Intento que el foco de la gala sea el desfile, que las protagonistas sean ellas. Es complicado porque cada traje tiene tres minutos y medio, pero buscamos la forma de que cada pase destaque dentro del conjunto; es algo que siempre se suele decir, pero que muchas veces se olvida y a mi equipo y a mí nos gusta tenerlo en cuenta”.
-Tú te has formado como diseñador gráfico, ¿cómo llegaste a diseñar trajes de candidatas a Reina?
“Mucho antes de formarme como diseñador gráfico, yo ya tenía la fantasía de diseñar trajes de candidatas a Reina. Me viene desde pequeño; sin saber qué quería estudiar, me sentaba a ver las galas, me fijaba en los trajes, en aquellos espectáculos de los 90 en la plaza de España. El Espacio, Egipto, los Cuentos, el cine…. la gala y sus trajes tenían algo que hacía que no pudiera despegarme de la televisión. Años más tarde estudié, me formé en diseño gráfico y empecé a hacer bocetos de trajes en las propias prácticas. Una cosa llevó a la otra y acabé confeccionando mis propios trajes”.
-¿Recuerdas el primer diseño?
“¡Cómo olvidarlo! Trabajé junto a Eduardo Martín en mi primer diseño para una candidata Infantil en el año 2011 y conseguimos levantar el cetro. Al año siguiente pasé a las adultas y conseguí el título de primera Dama de Honor. La primera Reina llegó en el año 2014, y luego repetimos título en 2016. Justo antes de ser director de galas, cerramos el círculo con la Reina Infantil, en el año 2023. En total, fueron 13 años diseñando trajes, en algunas galas adultas por partida doble”.
-¿Echas de menos esa faceta?
“Mucha gente me pide que vuelva a diseñar trajes, pero ahora mismo estoy centrado en esta nueva oportunidad como director artístico, aunque no sea una faceta con la que había soñado, como diseñar. No descarto volver a hacer trajes en el futuro. Además, aunque dirigir sea exigente, diseñar requiere de una cantidad de procesos que es más grande de lo que puede parecer y que, por eso se valora poco. Son dos labores que requieren un tiempo enorme en cuanto a esfuerzo, dedicación, conocimiento y atención a los detalles”.







