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Detectan en Canarias 124 mujeres sometidas a mutilación genital

Los profesionales de la sanidad observan que muchas migrantes llegadas al Archipiélago han sido sometidas a esta práctica considerada una grave vulneración de los derechos humanos
Detectan en Canarias 124 mujeres sometidas a mutilación genital
Detectan en Canarias 124 mujeres sometidas a mutilación genital. DA

Los profesionales de la sanidad de Canarias detectaron durante el año 2025 un total de 124 casos de mujeres que habían sido sometidas a la mutilación genital, una práctica considerada como una grave vulneración de los derechos humanos y una forma de violencia de género que “no puede justificarse bajo ningún concepto”.

Con motivo de la conmemoración del Día Mundial de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, el SCS recuerda que en Canarias no hay constancia de casos de ablación practicados en nuestro territorio, sino que la detección se produce mayoritariamente en mujeres migrantes que llegan a las Islas tras haber sido sometidas a esta práctica en sus países de origen.

La mutilación genital femenina (MGF) consiste en la ablación total o parcial de los genitales externos femeninos por motivos no terapéuticos y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a más de 230 millones de mujeres y niñas en el mundo, principalmente en países del África subsahariana, aunque también en algunas regiones de Asia y América Latina, y más de 4,5 millones de niñas, muchas de ellas menores de cinco años, corren el riesgo de sufrirla.

Esta práctica atenta contra la salud física y mental de niñas y mujeres, al generar importantes consecuencias, y puede provocar complicaciones graves sexuales y obstétricas a corto y medio plazo o para toda la vida.

El Servicio Canario de la Salud identifica a menores de familias procedentes de países donde persiste la mutilación que se encuentran en situación de riesgo, especialmente ante desplazamientos a sus países de origen. La detección puede resultar compleja, ya que se trata de un problema infradiagnosticado, que muchas mujeres viven en silencio por miedo, vergüenza o desconocimiento de los recursos disponibles. Habitualmente, el diagnóstico se realiza de forma indirecta, cuando las pacientes consultan por síntomas derivados de sus secuelas.

El embarazo constituye un momento especialmente relevante para la detección, tanto en mujeres migrantes que llegan embarazadas a Canarias, como en aquellas que ya residen en las islas y son atendidas durante el seguimiento del embarazo en los servicios de Atención Primaria y hospitalaria.

¿Qué protocolos contra la mutilación hay en Canarias?

El SCS dispone de protocolos específicos que recogen de forma expresa la actuación ante la mutilación genital femenina, los cuales se activan en todos los casos detectados, garantizando un abordaje integral, coordinado y respetuoso con las mujeres y menores afectadas.

La mutilación femenina está incluida de manera específica en el protocolo de atención sanitaria a menores migrantes (Infancia en Movimiento), que establece pautas de detección precoz, prevención y protección ante el riesgo de mutilación genital en niñas y adolescentes y el protocolo de atención gineco-obstétrica a la mujer gestante y puérpera en procesos migratorios, que contempla su identificación durante los controles, así como la atención a sus posibles complicaciones.

Estos documentos incluyen además de las consecuencias sobre la salud, los circuitos asistenciales, la derivación a otros profesionales sanitarios y sociales y, en el caso de menores, un modelo de compromiso preventivo, mediante el cual padres o tutores se comprometen a no someter a sus hijas a esta práctica durante viajes a sus países de origen.

Dimbe: “No es cultura, no es religión, ni una tradición que deba protegerse”

La Asociación Sociocultural de Mujeres Mauritanas Dimbe hizo un llamamiento a la “acción colectiva” para erradicar la mutilación genital femenina y alertó de que en Fuerteventura existen niñas “con alto riesgo” de ser sometidas durante los viajes a sus países de origen.

La presidenta de Dimbe, Hawa Toure, afirmó que “es una realidad que no puede seguir siendo invisible”. “No es cultura, no es religión, ni una tradición que deba protegerse: es violencia que deja secuelas físicas, psicológicas y sociales de por vida”. En este sentido, afirmó que “se necesitan políticas públicas, recursos estables, protección y acompañamiento”.

Toure celebró la implicación de las administraciones por alcanzar una sociedad más justa y reafirmó “el compromiso en sensibilización, prevención y formación, colaborando con las administraciones para luchar contra una realidad que no es ajena a Fuerteventura”. Ha identificado familias procedentes de países donde se practica la ablación, por lo que existen niñas “con alto riesgo” de ser sometidas a esta práctica en viajes a sus países de origen.

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