Santa Cruz se prepara para vivir, desde esta noche, la fiesta en la calle, donde la seguridad y la atención a emergencias son la clave. El alcalde, José Manuel Bermúdez, junto a la concejala de Seguridad, Gladis de León, y el edil de Fiestas, Javier Caraballero, presentaron ayer el dispositivo de coordinación carnavalera que funcionará durante todos los eventos en las vías capitalinas. “Un ejemplo para otras muchas ciudades del Estado donde se celebran eventos multitudinarios, ya que se integran todos los servicios en el denominado Hospital del Carnaval”, añadió el regidor.
Bermúdez detalló que “en las últimas ediciones, la incorporación de nuevas tecnologías, la videovigilancia, junto al aumento y especialización del personal de emergencias son los elementos más destacables, que hacen de este servicio multidisciplinar un amplísimo recurso con diferentes dependencias y puntos de atención e información”.
Por su parte, la concejala Gladis de León insistió en que “este año aumentan las capacidades tecnológicas de videovigilancia con la posibilidad de revisar las 28 cámaras de seguridad distribuidas por diferentes puntos, cinco de ellas monitorizadas” y agregó que “además, se suman unidades para el control de masas que se hará desde el aire con el trabajo conjunto de los drones pertenecientes a las unidades de la Policía Local y de la Policía Nacional”.
Estas imágenes serán visionadas en una sala segura dentro del propio Puesto de Mando Avanzado, permitiendo la activación inmediata de recursos policiales a pie ante cualquier incidencia, ya que en dicho dispositivo centralizado de “esta pequeña ciudad” diseñada para la atención a las emergencias, como núcleo central del dispositivo, se gestionan todas las incidencias relativas a la fiesta.
El Hospital del Carnaval se encuentra situado en la plaza General Gutiérrez Mellado, detrás de la sede de la Presidencia del Gobierno, donde se concentrará toda la atención sanitaria y psicosocial; los enlaces de seguridad, y los recursos para la asistencia y protección de los menores; además, del personal asignado al Punto Violeta. Esta instalación ocupa casi 5.000 metros cuadrados, en el que se han instalado unas 30 casetas modulares para los servicios.







