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El CD Tenerife cae en el Heliodoro ante el Racing de Ferrol (0-1)

El Tenerife suma su tercera derrota liguera como local, la cuarta del curso, en un partido donde le faltaron ideas y acierto para poder mantener su racha
CD Tenerife - Racing de Ferrol
CD Tenerife - Racing de Ferrol. / Sergio Méndez

El Racing de Ferrol se llevó los tres puntos del Heliodoro Rodríguez López y reactivó la leyenda de la maldición carnavalera en el Estadio, esa que decía que el CD Tenerife no ganaba en su feudo los compromisos que coincidían con la gran fiesta capitalina, una leyenda que se cumplía de vez en cuando.

En el partido número 160 de Álvaro Cervera como técnico blanquiazul el cuadro local salió con el mismo once con el que formó el pasado fin de semana en Bilbao salvo el regreso de Dani Martín bajo los palos.

Después del saque de honor realizado por la reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2026, Carla Castro, Tenerife y Ferrol arrancaron un partido más igualado de lo que determinaba la clasificación de su grupo de la Primera RFEF.

Lo hicieron con los locales buscando la portería desde el minuto uno ante un rival que llegaba con la lección bien aprendida. Los gallegos tenían bien estudiado el partido, se dejaban dominar, permitían que los tinerfeños manejaran el balón en zonas insípidas de peligro y apretaban cuando el cuero lo intentaban jugar los futbolistas mejor dotados del plantel tinerfeño.

La idea de los verdiblancos de tratar de recuperar el balón lo más arriba posible para generar su peligro se pudo ir al traste a los dos minutos con un remate flojo, pero en franca posición, de un Gastón Valles que no termina de ser lo determinante que se le presupone.

En el Racing, con el ex blanquiazul Fabio tratando de manejar el ritmo de partido adecuado a su equipo, la cuestión seguía siendo la de soportar el dominio local para buscar hacer daño aprovechando algún error pero las ocasiones no llegaban.

Lo intentó César Álvarez para el Tenerife desde larga distancia a los 8 minutos y al cuarto de hora llegó la mejor posibilidad local de la primera mitad. Un balón a la espalda de la defensa ferrolana lo controló un poco largo Enric Gallego, que se limitó mejores opciones de disparo y estrelló su remate en el cancerbero visitante.

Cuando mejor estaba el Tenerife, manejando la situación, sin recibir peligro y generando algunas llegadas interesantes, fue el Racing el que se pudo adelantar cuando Ramón recibió un balón en el área que estrelló en el travesaño tras golpear en Landázuri. El rechace cayó de nuevo a sus pies y fue Dani Martín el que desbarató la segunda opción con una notable parada.

El susto había sido grande y sirvió para que el Tenerife bajara las revoluciones. El Tenerife lo asumió con tranquilidad, paró el partido, dejó enfriar el mejor momento ferrolano y volvió a empezar a de cero.

Fue Enric Gallego, cómo no, el que reactivó a los suyos con un remate alto de cabeza en una fase del pleito donde los locales sólo podían llegar por banda derecha.

Con el carril izquierdo desactivado por las propias características de David Rodríguez, el mal estado del campo en ese sector y la estrecha vigilancia de los gallegos sobre Nacho Gil, el Tenerife siguió insistiendo con César Álvarez poniendo centros e intentando disparos, Enric Gallego peleando como siempre para generar peligro y Gastón Valles como si estuviera en otro partido.

Antes del descanso Enric Gallego volvió a tener una buena posibilidad que se fabricó él mismo a raíz de una indecisión defensiva. El atacante metió el pie y su remate lo detuvo Parera en lo último destacado de la primera mitad.

Segunda parte

Tras el descanso el cuadro gallego salió más metido en la contienda y fueron las suyas las primeras opciones de gol. La tuvo el lateral Leal con un gran remate desde fuera del área que repelió Dani Martín (minuto 46) y lo probó también Giménez pero su remate de cabeza fue demasiado centrado. Parecía haber cambiado la tendencia del compromiso con un Racing más atrevido, con Dacosta muy activo y presente y con mejor puesta en escena de los verdiblancos.

El trabajo de ayudas defensivas del Racing no permitía alegrías ofensivas a los de Álvaro Cervera que ya había advertido en la previa de la peligrosidad de un rival del que vaticinaba que iría hacia arriba y pelearía por el ascenso. 

El desorden no le convenía al Tenerife que necesitaba más movilidad y juego al espacio pero también una presencia por ambas bandas y más juego de Alassan, David y Nacho Gil en un partido que se iba a convertir de inmediato en un ida y vuelta.

César tuvo una buena posibilidad que le detuvo Parera (minuto 53) con el Racing sin permitir demasiadas alegrías a los locales, muy desacertados también en las numerosas jugadas a balón parado que tuvieron a su favor. 

Cervera movió al equipo con el cambio de Noel por Gastón (minuto 63) y la entrada de Juanjo por Aitor Sanz dos minutos más tarde. No le vinieron mal los cambios a los blanquiazules que encontraron fuelle en los dos recién entrados con Noel realizando una buena jugada individual que despejó la defensa visitante.

El Tenerife metió una marcha más y jugó entonces sus mejores minutos teniendo su posibilidad más clara en el minuto 73 cuando Fabio despejó bajo palos un cabezazo de Enric Gallego. El entrenador visitante, con acierto, atisbó el vacío físico de su equipo y dio entrada a Azkune y al marrullero profesional Tejera. Al Racing le sentó bien el movimiento y Cervera realizó los últimos suyos con la entrada de Fran Sabina y Maikel Mesa.

en el minuto 84, una falta inexistente sobre la línea de fondo del margen izquierdo de la defensa blanquiazul provocó una tangana en la que estuvo presente, por supuesto, Tejera, que sería el encargado también de poner en juego el balón tras el reparto de cartulinas amarillas para él y para José León. Su balón al área lo cabeceó Zalaya a gol en jugada ensayada cuando el reloj marcaba el minuto 86.

Mazazo para los de Cervera que intentaron con todo la búsqueda del empate con sus rivales enguarrando el partido con el oficio que le faltó a los locales. El partido finalizó con una doble revisión de penalti por parte de los locales, uno claro por puñetazo del portero visitante sobre Maikel Mesa en un despeje de puños fallido y otro, no tan claro, por un agarrón inmediato sobre Nacho Gil. Ni el uno ni el otro fueron señalados para alegría ferrolana y decepción blanquiazul.

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